La senadora Celeste Amarilla de Paraguay causó controversia al referirse al futbolista Kylian Mbappé con un término despectivo y luego justificar sus palabras, citando un proceso personal de 'deconstrucción'. Sus declaraciones han reavivado el debate sobre la discriminación y la responsabilidad de los personajes públicos en el discurso social, generando una ola de críticas y condenas.
La legisladora paraguaya Celeste Amarilla generó un fuerte debate después de haber llamado "mono" al futbolista francés Kylian Mbappé, y posteriormente intentar explicar sus comentarios alegando que se encuentra en un proceso de "deconstrucción personal". La política no emitió una disculpa directa por sus expresiones, sino que señaló haber crecido en un ambiente donde las ofensas hacia personas de raza negra y homosexuales eran consideradas normales.
Amarilla afirmó haber sido formada bajo ciertos prejuicios y solicitó comprensión mientras intenta modificar esas ideas. "Estoy en fase de deconstrucción, ténganme paciencia", declaró al abordar la polémica. Mencionó que proviene de una comunidad donde este tipo de ofensas son habituales, por lo que está "deconstruyendo y edificando una nueva Celeste Amarilla, capaz de coexistir, 60 años después".
Sus palabras provocaron reacciones negativas en las plataformas digitales y reactivaron la discusión sobre el racismo, la discriminación y la obligación de las figuras públicas respecto a sus declaraciones en el ámbito público. Días antes, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, había manifestado su apoyo al delantero francés Kylian Mbappé; el mandatario respondió tras los comentarios racistas en redes sociales. Mediante un mensaje publicado en su cuenta de X, Macron expresó su respaldo al atacante.
Además, aseguró que el jugador "anotó un gol más", esta vez fuera de los campos de juego, al enfrentarse a la discriminación. "Otro gol de Kylian Mbappé. Esta vez contra el racismo. Todo mi apoyo. Cuando las palabras profanan, nuestros valores responden: dignidad, respeto y fraternidad", escribió Macron. Con esta declaración, el jefe de Estado condenó las expresiones dirigidas contra Mbappé. También defendió los principios de dignidad, respeto y fraternidad como respuesta ante cualquier acto de discriminación.