La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha reafirmado su postura de no arrepentirse por su pasado apoyo a Donald Trump, a pesar de los recientes ataques verbales del expresidente estadounidense. Meloni destacó que su respaldo fue una decisión política basada en la convicción de la unidad occidental, una estrategia que mantiene inalterable. Este pronunciamiento surge tras la cumbre de la OTAN, en un contexto de creciente tensión en su relación con Trump.
La jefa del Gobierno de Italia, Giorgia Meloni, manifestó este miércoles que no lamenta haber brindado su apoyo en el pasado al expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, pese a los recientes comentarios críticos de este último hacia ella. “No tengo remordimientos por nada. Realicé una elección política por convicción, en favor de la cohesión de Occidente, y la he mantenido. No es una táctica surgida con la llegada de Donald Trump”, declaró Meloni durante una conferencia de prensa posterior a la cumbre de la OTAN en Ankara.
La relación entre Trump y Meloni, quien hasta hace poco era una de sus principales aliadas en Europa, ha experimentado un deterioro en los últimos tiempos, principalmente a raíz del conflicto en Irán y las críticas del exmandatario estadounidense al papa León XIV, entre otras razones. La última discrepancia surgió la víspera de esta cumbre, cuando Trump publicó en su plataforma social una imagen de Meloni acompañada del mensaje “Necesitamos una orden de alejamiento”.
Ya en Ankara, el republicano moderó su tono y afirmó ante los medios que la política italiana “es una buena persona”, pero le reprochó haber cometido “un error” respecto a Irán, al no respaldar la operación militar iniciada por Estados Unidos e Israel. “Ella no estuvo allí con nosotros y eso no me dejó muy satisfecho”, lamentó el expresidente estadounidense.
Meloni evitó hacer comentarios sobre la fotografía que generó controversia y aseguró que todavía comparten puntos de vista en temas como la inmigración y su oposición a la denominada ‘cultura woke’. “Con Donald Trump existían afinidades, y aún hay afinidades en ciertos asuntos como la inmigración o la ‘cultura woke’. Las circunstancias ahora se desarrollan como hemos observado, pero no cambio mi perspectiva sobre cuál es el interés de Italia”, explicó Meloni.
Según su criterio, el interés tanto de Italia como de Europa radica en “la cohesión y el fortalecimiento de la unidad occidental”, especialmente en un panorama geopolítico en constante evolución. “No he modificado mi postura al respecto, sin importar cómo puedan fluctuar mis vínculos personales. No cambio de opinión. Mi estrategia es esa y seguirá siéndolo”, reiteró.