CENTCOM de EE. UU. Finaliza Recientes Bombardeos Contra Objetivos Militares Iraníes

Internacionales
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) comunicó haber concluido una serie de ataques aéreos contra Irán, dirigidos a reducir su capacidad para hostigar embarcaciones mercantes en el estrecho de Ormuz. Esta acción se llevó a cabo tras reportes de ofensivas iraníes contra buques civiles, intensificando la disputa entre Washington y Teherán por el control de este vital corredor marítimo global. La operación impactó cerca de 90 objetivos militares, incluyendo sistemas de defensa y depósitos de armamento.

El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) comunicó este jueves que sus tropas finalizaron una nueva serie de asaltos contra Irán el miércoles, con el propósito de mermar la habilidad iraní para agredir a navíos mercantes y tripulantes civiles en el estrecho de Ormuz. Según el comunicado, las fuerzas estadounidenses impactaron aproximadamente noventa objetivos militares iraníes, entre los cuales se incluyen sistemas de protección aérea, instalaciones de monitoreo costero, almacenes de misiles y drones, capacidades navales e infraestructura de apoyo militar a lo largo de la costa de Irán. Estos asaltos ocurrieron después de una serie de ofensivas lanzadas la noche anterior.

El 7 de julio, el CENTCOM reportó el ataque a cerca de ochenta objetivos militares iraníes, abarcando más de sesenta pequeñas embarcaciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), como respuesta a la ruptura del cese al fuego por parte de Irán, que había atacado tres buques de carga en el estrecho de Ormuz. El comando estadounidense enfatizó que sus fuerzas “permanecen atentas, contundentes y listas para ejecutar las operaciones encomendadas por el Comandante en Jefe”.

“Hoy, más de veinte buques de guerra de la Armada de EE. UU. patrullan las aguas de todo el Medio Oriente, mientras las fuerzas del CENTCOM continúan promoviendo la seguridad y la estabilidad regional”, precisó el cuerpo militar horas antes por medio de la red social X. Washington y Teherán intercambiaron ataques por segundo día consecutivo en medio de la controversia por el dominio del estratégico estrecho de Ormuz, un corredor esencial para el transporte mundial de petróleo. El jueves, fuerzas estadounidenses y la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) reportaron acciones militares directas sobre bases, infraestructuras y ciudades portuarias.

El presidente de EE. UU., Donald Trump, declaró que el alto el fuego con Irán “concluyó”, aunque señaló que aún existe la posibilidad de diálogo. “¡Si ocurre de nuevo, será mucho peor!”, advirtió el mandatario tras los primeros ataques del miércoles, y precisó que “la parte iraní había llamado hacía un rato y que tenían muchísimas ganas de llegar a un acuerdo”, sin revelar detalles sobre los interlocutores.

Según medios oficiales, la reciente ofensiva del CENTCOM alcanzó un puente ferroviario en el noreste de Irán y una base militar en la ciudad costera de Bushehr, donde se encuentra la única central nuclear civil del país. Se reportaron explosiones en las ciudades de Bandar Abbas, Konarak y Chabahar, con cortes de electricidad en algunas áreas, de acuerdo con la agencia IRNA. Mientras tanto, en Manama, capital de Bahréin, se activaron las alarmas por la represalia iraní, y las autoridades de Kuwait señalaron que interceptaron ataques con misiles y drones durante la madrugada.

El jefe negociador iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó que el estrecho de Ormuz “solo se abrirá bajo acuerdos iraníes” y amenazó: “Si atacas, serás atacado”. Desde el comienzo de la guerra tras los ataques estadounidenses e israelíes en febrero, Irán exige controlar el paso y, meses después, aseguró que busca cobrar tasas a los buques que navegan por el corredor.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, hizo un llamado a la moderación, postura respaldada también por Pakistán, actor clave en las conversaciones entre Washington y Teherán. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, y el primer ministro de Qatar sostuvieron conversaciones telefónicas para subrayar la importancia de la vía diplomática. Los ataques se produjeron en vísperas del entierro de Ali Khamenei, exlíder supremo de Irán, fallecido al estallar la guerra el 28 de febrero. Según la televisión estatal iraní, al menos ocho militares iraníes murieron en la primera oleada de ataques. Las fuerzas estadounidenses declararon que los recientes ataques iraníes no causaron bajas ni daños graves en sus instalaciones.