El presidente de Colombia, Gustavo Petro, comunicó a su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, su intención de ceder el poder pacíficamente el 6 de agosto. Esta confirmación llega en un momento de incertidumbre sobre la transición con el presidente electo, Abelardo De la Espriella, y reafirma su apego a los principios democráticos. Ambos líderes también discutieron asuntos bilaterales y la situación política colombiana.
El Gobierno de Brasil informó que el presidente de Colombia, Gustavo Petro, mantuvo una comunicación telefónica con su colega brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. Durante la llamada, Petro aseguró que transferirá el mando de forma pacífica en agosto, en un contexto de tensiones relacionadas con el proceso de sucesión presidencial con el recientemente elegido Abelardo De la Espriella.
Según un comunicado emitido por la Presidencia de Brasil, Petro indicó que dejará su cargo el próximo 6 de agosto y “reafirmó su compromiso con la democracia y con una transición pacífica en el país”. Esta declaración tuvo lugar en la conversación sostenida la mañana de este jueves entre ambos jefes de estado.
El líder colombiano reiteró su disposición a efectuar la entrega del poder, a pesar de haber expresado previamente que no reconoce como su sucesor a De la Espriella, quien resultó victorioso en las elecciones celebradas el 21 de junio, donde superó al candidato del oficialismo, Iván Cepeda.
El dirigente progresista de Colombia, además, ha manifestado que su partido, el Pacto Histórico, presentará una solicitud de nulidad de los comicios ante la justicia.
Lula y Petro aprovecharon su diálogo telefónico para abordar temas de la agenda bilateral y “sobre la situación política en Colombia”, así como para resaltar los avances que lograron al “trabajar de manera conjunta”.
“El presidente de Brasil expresó su gratitud al de Colombia por la amistad y por la cooperación con Brasil y el pueblo brasileño”, precisa el comunicado.
De acuerdo con la Presidencia brasileña, Petro demostró a lo largo de su mandato un firme compromiso con la integración regional y con la resolución de los desafíos compartidos por Suramérica.