Una nueva legislación de vivienda se ha convertido en ley en Estados Unidos, marcando un hito al entrar en vigor automáticamente sin la rúbrica del presidente Donald Trump. La medida, que busca mejorar la accesibilidad a la vivienda y acelerar la construcción, fue aprobada con un amplio consenso bipartidista en ambas cámaras del Congreso, convirtiéndose en una de las reformas federales más significativas en décadas en este ámbito.
Estados Unidos experimentó un acontecimiento inusual este viernes, ya que la Ley de Vivienda del Siglo XXI (21st Century ROAD to Housing Act) se hizo efectiva sin la aprobación explícita del entonces presidente Donald Trump. Esta normativa, que contó con un fuerte apoyo de ambos partidos en la Cámara de Representantes y el Senado, se validó automáticamente al expirar el período constitucional de diez días sin que el jefe de Estado la refrendara o la rechazara.
La flamante legislación tiene como propósito incrementar la disponibilidad de residencias a precios razonables, optimizar la edificación de nuevas construcciones, disminuir las barreras normativas y restringir la adquisición masiva de casas individuales por parte de grandes corporaciones inversoras. Todo ello con la finalidad de facilitar el acceso a la vivienda para un mayor número de hogares estadounidenses. Se considera una de las modificaciones federales más relevantes en el sector habitacional en varias décadas.
El entonces presidente Trump optó por no ratificar la legislación como una forma de protesta, debido a que el Congreso no dio luz verde a su propuesta, la Ley SAVE America Act. Este proyecto, promovido por la Casa Blanca, exigía la presentación de una prueba de ciudadanía para la inscripción de votantes y proponía la creación de una base de datos nacional de electores. El mandatario había vinculado la promulgación de la ley de vivienda al progreso de su propia iniciativa.
No obstante, la Constitución de Estados Unidos estipula que si el presidente no ratifica ni objeta un proyecto de ley dentro del plazo establecido y el Poder Legislativo se mantiene en sesión, la medida se implementa de manera automática. Esto fue precisamente lo que sucedió con la presente legislación.