Cuatro reporteros del New York Times han sido convocados a testificar ante un jurado federal la próxima semana, en el marco de una investigación del Departamento de Justicia de EE. UU. sobre la divulgación de datos confidenciales del nuevo Air Force One. Esta aeronave, donada por la realeza de Catar, ha generado controversia y la citación busca identificar la fuente de la información, mientras el periódico planea impugnarla.
Cuatro reporteros del periódico The New York Times han recibido citaciones para comparecer la semana entrante ante un gran jurado federal, como parte de una investigación iniciada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. El enfoque de esta indagación es la revelación de detalles confidenciales relacionados con el nuevo avión presidencial Air Force One, obsequiado por la monarquía catarí.
Los periodistas involucrados son Julian E. Barnes, Eric Lipton, Tyler Pager y Eric Schmitt. Ellos fueron los autores de un reportaje que abordaba las supuestas inquietudes de seguridad manifestadas por el Servicio Secreto en torno a la aeronave presidencial. La pesquisa tiene como objetivo principal descubrir la identidad de la fuente que proporcionó dicha información. Según lo reportado por CNN, el contenido del artículo provocó el descontento del entonces presidente Donald Trump.
Tras la cumbre de la OTAN, llevada a cabo esta semana, el presidente Trump viajó inicialmente desde Turquía hacia una base militar ubicada en el Reino Unido a bordo del antiguo avión presidencial Boeing, antes de abordar posteriormente la nueva aeronave. El mandatario justificó este cambio como un acto de “nostalgia”.
El nuevo Air Force One ha generado considerable controversia. El mes pasado, Donald Trump dejó de usar el Boeing 747-200B, que había sido empleado por los presidentes estadounidenses desde la década de 1990, y comenzó a utilizar el avión donado por la familia real de Catar. Esta aeronave ha suscitado un intenso debate en Washington, debido al elevado costo asociado a su adaptación para cumplir con los estándares de seguridad requeridos para un presidente. Además, han surgido dudas significativas sobre su fiabilidad y los posibles conflictos de interés que podrían derivarse de su origen.
The New York Times ha declarado que impugnará la orden judicial. El medio considera que esta acción representa una amenaza directa a la libertad de prensa y a la capacidad de los medios para obtener y divulgar información de interés público. David McCraw, el principal consejero legal de la redacción, también criticó el hecho de que los periodistas fueran notificados en sus domicilios particulares. “Este acto descarado no debe interpretarse más que como un intento de evitar que la ciudadanía conozca lo que sucede en su nación, al intimidar a los periodistas para que no realicen su labor”, afirmó McCraw en un comunicado.