Una nueva regulación internacional, que busca proteger a los consumidores en sus compras por internet hacia otros países, comenzará a operar entre junio y julio de 2027. Esta iniciativa aborda las dificultades actuales para resolver conflictos con proveedores extranjeros, donde las leyes nacionales tienen limitaciones para intervenir. El proyecto fue desarrollado y aprobado por las Naciones Unidas para fortalecer los derechos del consumidor globalmente.
Eddy Alcántara, director ejecutivo del Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Pro Consumidor), anunció que una propuesta global para regular las transacciones efectuadas a través de plataformas digitales con destinos internacionales y facilitar la resolución de disputas en el comercio electrónico transfronterizo, se pondrá en marcha entre junio y julio del próximo año.
Alcántara explicó que esta iniciativa surge por las complicaciones que encuentran los usuarios al presentar quejas contra vendedores ubicados fuera del territorio nacional, debido a las restricciones legales que impiden actuar sobre negocios establecidos en otras jurisdicciones. El funcionario indicó que Pro Consumidor ha recibido miles de quejas relacionadas con adquisiciones realizadas en línea, pero hasta ahora existían barreras para intervenir cuando el negocio involucrado operaba desde otro país. “No había manera de exigir a un proveedor foráneo que cumpliera con algo solicitado que no se ejecutó”, afirmó.
Proyecto aprobado internacionalmente
Alcántara detalló que, frente a esta situación, se elaboró una propuesta que posteriormente fue presentada en una sesión de trabajo de las Naciones Unidas, donde obtuvo una aprobación unánime. Según sus declaraciones, esta herramienta permitirá reforzar la salvaguarda de los derechos de los compradores a nivel mundial y crear sistemas para manejar las reclamaciones derivadas de operaciones digitales internacionales. El director de Pro Consumidor aseguró que la iniciativa fue desarrollada en 2024, aprobada en 2025 y su implementación se iniciará el próximo año.
El por qué de la iniciativa
Actualmente, miles de ciudadanos eligen comprar en línea por diversas razones, incluyendo la comodidad de adquirir bienes desde sus hogares y la oportunidad de acceder a ofertas o precios más atractivos. No obstante, cuando estas operaciones se realizan en plataformas internacionales, algunos compradores experimentan problemas al recibir productos distintos a los solicitados, ya sea por variaciones en tamaño, calidad u otras características.
Estas adquisiciones por internet han incrementado los desafíos para los organismos encargados de la protección del consumidor, y debido a las diferencias entre las legislaciones nacionales, se dificultaban los procedimientos de reclamo ante incumplimientos, demoras, artículos defectuosos o inconvenientes con proveedores extranjeros. Frente a esta situación, el Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Pro Consumidor) presentó una propuesta dirigida a fortalecer la tutela de los usuarios y establecer mecanismos de colaboración que permitan dar seguimiento a las quejas y aumentar la confianza de los usuarios en las compras digitales.