Residentes del sector Cancino Adentro, en Santo Domingo Este, han alzado su voz ante el grave deterioro de sus calles y la prolongada paralización de una escuela desde hace más de una década. Esta situación, afirman, impacta negativamente la calidad de vida de numerosas familias y genera una creciente inquietud ante el inminente inicio del año escolar, urgiendo una intervención de las autoridades.
En Cancino Adentro, Santo Domingo Este, los habitantes han denunciado el mal estado de múltiples vías y la interrupción de la construcción de una escuela por más de trece años. Estas circunstancias, según aseguran, menoscaban la calidad de vida de cientos de familias y provocan inquietud ante la proximidad del siguiente período académico. A escasa distancia de la avenida Charles de Gaulle, los miembros de la comunidad, liderados por Radhamés Frías, manifiestan que enfrentan una realidad caracterizada por calzadas deterioradas, edificaciones sin terminar y peticiones que, según indican, no han recibido atención de las autoridades por años.
Los residentes sostienen que el deficiente estado de las calles dificulta la movilidad y complica las actividades diarias, como los desplazamientos al trabajo, a los centros educativos y el acceso a servicios básicos. “Hemos sido ignorados tanto por las autoridades municipales como por las nacionales”, declaró el líder comunitario Radhamés Frías, refiriéndose a la condición crítica de las calles, una situación que, según señaló, ha sido reportada en numerosas ocasiones. Entre las áreas más perjudicadas se encuentran la calle Central y la calle Antonio Guzmán, donde el deterioro de la infraestructura vial complica el tránsito tanto de vehículos como de peatones.
ESCUELA INACTIVA POR MÁS DE UNA DÉCADA
A la problemática de las vías se añade una de las principales preocupaciones de la comunidad: la suspensión de la construcción de la Escuela Básica Santiago Hirujo Sosa, cuya edificación comenzó en 2012 y aún permanece incompleta. El centro educativo fue proyectado para contar con 24 aulas, capacidad para 600 alumnos, un comedor escolar y espacios destinados a la jornada extendida. No obstante, la infraestructura presenta trabajos inconclusos, paredes con solo una capa de pintura base, ausencia de puertas y ventanas, salones sin terminar y una cancha deportiva inoperativa.
Ubicada en la calle Antonio Guzmán, dentro del Distrito Escolar 10-03, la obra se ha convertido en una fuente de frustración para los habitantes, quienes atribuyen el retraso a la falta de fondos asignados por el Ministerio de Educación. Padres y madres afirman que esta situación los obliga a llevar a sus hijos a centros educativos localizados en otras zonas, generando dificultades económicas y logísticas. Algunos incluso mencionan que deben esperar varios ciclos escolares para conseguir cupos en planteles cercanos.
Los miembros de la comunidad también manifestaron inquietud por la escasez de centros de formación técnico-profesional, una circunstancia que consideran limita las oportunidades de progreso para los jóvenes del sector. Según los residentes, la ausencia de espacios para capacitación y preparación laboral deja a muchos jóvenes con menos opciones de crecimiento académico y profesional.
Los habitantes de Cancino Adentro solicitaron a las autoridades intervenir en la comunidad para rehabilitar las calles, finalizar la escuela y desarrollar proyectos que amplíen las oportunidades educativas y de formación. Mientras sus peticiones siguen sin respuesta, los residentes aseguran que continuarán exigiendo soluciones a problemas que, según denuncian, han afectado las condiciones de vida del sector durante años.