En la República Dominicana, un alarmante 38% de las personas diagnosticadas con VIH no está recibiendo el tratamiento necesario, según datos recientes. Esta situación subraya desafíos significativos en el acceso y la adherencia a la terapia antirretroviral, a pesar de los esfuerzos por ampliar la cobertura. Las autoridades sanitarias y organizaciones buscan estrategias para integrar a más pacientes en los programas de atención y mejorar los resultados de salud pública.
En la República Dominicana, aproximadamente el 38% de los individuos identificados con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) no se encuentra bajo tratamiento médico. Esta cifra representa un desafío considerable para la salud pública del país, a pesar de que la terapia antirretroviral (TAR) es fundamental para controlar la infección y mejorar la calidad de vida de los afectados.
Los datos, presentados por el director del Servicio Nacional de Salud (SNS), Mario Lama, durante un evento conmemorativo, destacan la necesidad de intensificar los esfuerzos para que más personas accedan a los programas de atención. La conmemoración del Día Mundial de la Respuesta al VIH/Sida sirvió como plataforma para reflexionar sobre los avances y las barreras persistentes.
Lama enfatizó que el SNS ha logrado avances significativos en la cobertura, brindando tratamiento a 34,000 pacientes hasta la fecha. Sin embargo, la brecha del 38% sugiere que aún hay un número considerable de personas que, por diversas razones, no están vinculadas a los servicios de salud.
El funcionario también subrayó la importancia de la detección temprana, indicando que el 70% de los diagnósticos se realizan en etapas avanzadas de la enfermedad. Esta tardanza en la identificación complica el inicio oportuno del tratamiento y puede llevar a peores pronósticos.
El Ministerio de Salud Pública ha establecido metas ambiciosas para el año 2025, buscando alcanzar el 95% de detección, 95% de tratamiento y 95% de supresión viral entre las personas que viven con VIH. Actualmente, las cifras rondan el 80% en detección, 62% en tratamiento y 60% en supresión viral, lo que indica la magnitud del trabajo pendiente.
Para fortalecer la respuesta nacional, el SNS está implementando una estrategia de descentralización de los servicios de salud sexual y reproductiva. Esta iniciativa busca integrar la atención del VIH en el primer nivel de atención, facilitando el acceso a pruebas, prevención y tratamiento en centros médicos cercanos a las comunidades.
La directora del Servicio Regional de Salud Metropolitano, Mirna López, resaltó que la meta es asegurar que ninguna persona que viva con VIH quede sin asistencia. La estrategia incluye la disponibilidad de tratamientos en unidades de atención primaria, lo que contribuye a reducir la estigmatización y a mejorar la adherencia.
El plan de acción también contempla la integración de la consulta de salud sexual y reproductiva en la atención primaria y la expansión de los servicios de prevención combinada del VIH. Esto incluye la promoción de condones, profilaxis preexposición (PrEP) y postexposición (PEP), así como la educación sobre reducción de riesgos.
Estas medidas buscan no solo aumentar el número de personas en tratamiento, sino también mejorar la calidad de vida de los pacientes y, en última instancia, contribuir a la erradicación del VIH/Sida como amenaza para la salud pública.
El evento contó con la participación de diversas personalidades del ámbito de la salud y la cooperación internacional, incluyendo a la directora del Consejo Nacional para el VIH y el Sida (Conavihsida), Enriqueta Valdez, y representantes de agencias como ONUSIDA y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), quienes reiteraron su compromiso con los esfuerzos de la República Dominicana en esta área.