El caso del colapso de la discoteca Jet Set, que tuvo lugar en abril de 2025, podría tomar un nuevo giro legal. El juez Raymundo Mejía anunciará su fallo el 15 de junio. Abogados querellantes buscan que el caso se reclasifique de homicidio involuntario a homicidio voluntario, lo que implicaría un cambio en el tribunal competente y un aumento significativo en las posibles condenas.
El juez Raymundo Mejía, del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, tiene previsto dar a conocer el 15 de junio, a las 10:00 de la mañana, la resolución del proceso penal relacionado con el derrumbe de la discoteca Jet Set, que sucedió el 8 de abril de 2025 en Santo Domingo. Los acusados son Antonio y Maribel Espaillat.
El Ministerio Público imputa a los hermanos Espaillat el cargo de “homicidio involuntario” de 236 personas, además de lesiones involuntarias a más de un centenar de damnificados, delitos contemplados en los artículos 319 y 320 del Código Penal dominicano. La acusación se fundamenta en su papel como responsables de la gestión del centro de diversión ubicado en la avenida Independencia, en el Distrito Nacional.
Una parte considerable de los abogados de los demandantes solicitó al juez Mejía que modifique la calificación jurídica de “homicidio involuntario y lesiones involuntarias” a “homicidio voluntario con dolo eventual”.
La diferencia entre ambas clasificaciones tendría consecuencias en la posible sanción y en el tribunal adecuado para conocer el caso. En el homicidio involuntario, la pena máxima sería de dos años de cárcel y el juicio sería llevado a cabo por un tribunal de un solo juez.
Por otro lado, con la figura de homicidio voluntario por dolo eventual, el caso pasaría a un tribunal colegiado y las penas podrían ascender hasta los 20 años de prisión.
Yan Carlos Martínez, representante legal de varios demandantes, afirmó que desde el comienzo del proceso el Ministerio Público consideró el suceso como un accidente. “Sin embargo, los demandantes, o una gran parte de ellos, entendimos desde el principio que la calificación del Ministerio Público era incorrecta.
Conforme a los hechos probados, Maribel y Antonio Espaillat tenían conocimiento, exactamente 10 horas y 21 minutos antes de la tragedia, de que trozos de hormigón se estaban desprendiendo del techo. Gregory se lo comunicó y, aun así, 49 minutos antes del derrumbe, una piedra causó heridas al señor Remberto. A pesar de ello, siguieron adelante”, declaró.
Martínez explicó que la jurisprudencia dominicana reconoce el dolo eventual como una forma de dolo. “Dentro de los tipos de dolo se encuentra el dolo eventual, que es aquel en que el agente se representa como posible un resultado lesivo o dañoso, no querido y, no obstante, realiza la acción aceptando sus consecuencias”, establece la Sentencia núm. SCJ-SS-24-1051 de la Suprema Corte de Justicia.
El abogado argumentó que el homicidio voluntario puede configurarse mediante la figura del dolo eventual, incluso si no existe intención directa de causar la muerte. “Cuando usted es consciente de un riesgo inminente para la vida, como la caída de piedras desde un techo, y aun así continúa adelante, puede ser acusado de homicidio voluntario por dolo eventual.
Se entiende que no fue un accidente ni una casualidad, sino una conducta indiferente frente a un riesgo conocido”, manifestó.
El derrumbe del techo de la discoteca Jet Set ocurrió en la madrugada del martes 8 de abril de 2025, mientras se celebraba un concierto del merenguero Rubby Pérez, quien perdió la vida durante la tragedia. El desplome causó la muerte de aproximadamente 236 personas y dejó 180 heridos.
Según testigos presenciales, el techo se vino abajo sin previo aviso aproximadamente una hora después del inicio de la presentación artística.
Las conclusiones del peritaje ordenado por el Ministerio Público determinaron que la principal causa del derrumbe fue un patrón consistente de sobrecarga estructural. El informe señala la colocación de cuatro capas de finos de hormigón de distintos espesores, que sumaron 37.5 centímetros, equivalentes a 14.7 pulgadas.
A esto se agregaron equipos de aire acondicionado, tinacos, luminarias, plafones y el peso propio de las vigas postensadas. Asimismo, los expertos identificaron la ausencia de una columna en el lado oeste de la estructura, la cual habría sido demolida previamente.
El informe también cita el boletín del 8 de abril de 2025 del Centro Nacional de Sismología, que descartó movimientos sísmicos relevantes antes de las 12:44 de la madrugada. De igual forma, el reporte del Instituto Dominicano de Meteorología indicó que durante la noche del 7 de abril y la madrugada del 8 de abril no se registraron vientos anormales ni acumulación significativa de agua por lluvias en el Distrito Nacional.
La documentación remitida por el Departamento de Policía Científica de la Policía Nacional tampoco evidenció rastros de explosivos. Además, el Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional estableció en el informe “Certificación de Investigación de Incendio DT-118-2023” que el incendio ocurrido el 25 de julio de 2023 en el área de la planta eléctrica del Jet Set Club no afectó el techo de la edificación.
El peritaje añadió que durante la inspección de la estructura y los escombros no se observaron daños asociados a ese incendio.