El plan gubernamental para el cierre técnico del vertedero de Duquesa busca un modelo de gestión de residuos más sostenible. Sin embargo, ambientalistas han expresado su preocupación por el impacto que la operación continua del vertedero durante los próximos diez años podría tener. Advierten que la contaminación de ríos y suelos podría empeorar significativamente si no se toman medidas preventivas.
El presidente Luis Abinader dio inicio al cierre técnico del vertedero de Duquesa hace algunos años, con el objetivo de proteger a los ciudadanos, reducir el impacto ambiental y avanzar hacia un modelo de gestión de residuos sólidos que sea sostenible. No obstante, el responsable del vertedero comunicó que en una década dejaría de operar para dar paso al plan de restauración ambiental propuesto por el Gobierno. Frente a esto, ambientalistas alertaron que durante este tiempo la contaminación en los ríos y suelos del país podría intensificarse.
Así lo aseguró el experto Euren Cuevas Medina, quien hizo hincapié en la cantidad de lixiviados que emanan de las aguas debido a los residuos sólidos, transformándose en una especie de cloaca donde se concentra la contaminación. “La cantidad de lixiviados que se genera en diez años es enorme. Es fundamental evaluar si existe un plan para reducir, revisar y reciclar, porque si la idea es reemplazar un vertedero por otro, sería un error y un perjuicio para las aguas subterráneas y superficiales de la República Dominicana”, expresó al ser consultado.
En este sentido, Medina mostró su inquietud en caso de que el Gobierno no tenga un plan de saneamiento establecido, por lo que considera que es necesaria una política de Estado para implementar. Por su parte, el ambientalista César Vargas señaló que, de no cerrar Duquesa lo antes posible, se perpetuará la contaminación de los ríos, el subsuelo y la propagación de enfermedades. Por ello, considera pertinente clausurarlo y optar por rellenos sanitarios controlados.
“El cierre de Duquesa en los próximos años era inevitable, de no hacerse, seguirá contaminando los ríos, el subsuelo, los alrededores, devaluando las propiedades y fomentando enfermedades”, afirmó Vargas.
Actualmente, el vertedero de Duquesa recibe diariamente un promedio de 5,000 a 5,500 toneladas de residuos sólidos, lo que representa más del 30 % de los residuos sólidos generados en todo el país. En la República Dominicana se producen alrededor de 15,000 toneladas de residuos sólidos cada día. En este contexto, la cantidad de residuos que recibe el vertedero equivale a entre un 32 % y un 33 % del total nacional, lo que demuestra su papel central en el sistema de gestión de residuos del país.
El plan se inscribe en el Programa de Gestión Integral y Sostenible de Residuos Sólidos, promovido por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, en cumplimiento de la Ley 225-20 sobre gestión integral y procesamiento de residuos. El ministro de Medio Ambiente, Paíno Henríquez, ha reconocido que se trata de un desafío ambiental y social de gran envergadura, no solo por la contaminación acumulada durante décadas, sino también por la situación de cientos de personas que dependían del reciclaje informal en Duquesa para subsistir.
A diferencia de intentos anteriores, el plan actual no se limita a sellar el vertedero. Las autoridades han propuesto la recuperación ambiental del área y su transformación en un espacio con áreas verdes, infraestructuras deportivas y zonas de esparcimiento, con un impacto estimado en más de 3.7 millones de habitantes del Gran Santo Domingo.
Explicó que la primera fase del proyecto contempla acciones prioritarias como la estabilización del terreno, el manejo de lixiviados y gases, el control de escorrentías, el perfilado y conformación de taludes, así como la cobertura y sellado de áreas críticas, creando las condiciones técnicas necesarias para la recuperación ambiental del sitio.
Dijo, además, que como parte del enfoque social e integrador, el proyecto incluye la construcción de infraestructura recreativa sobre las áreas intervenidas, entre ellas canchas deportivas, áreas infantiles, gazebos, un gimnasio al aire libre, anfiteatro y un circuito recreativo de cinco kilómetros, lo que beneficiará de manera directa a las comunidades de El Casabe y Batey Duquesa.
El proyecto incorpora además un componente de inclusión social para la formalización e integración de las personas recicladoras, así como la mitigación estimada de unas 140,000 toneladas de dióxido de carbono equivalente por año mediante la captura y aprovechamiento de gases.
Estas declaraciones revelan que de concretarse el cierre de Duquesa sería un alivio ambiental, pero desafortunadamente, una amenaza económica para quienes su comida depende del trabajo en el vertedero.