Residentes del centro de La Romana han manifestado su preocupación por la persistente contaminación proveniente de un taller de pintura. A pesar de las inspecciones realizadas por el Ministerio de Medio Ambiente y la remisión del caso a la Procuraduría, el taller continúa operando. Los vecinos aseguran que la situación afecta su salud y calidad de vida.
Vecinos del área céntrica de La Romana han manifestado que siguen padeciendo la contaminación causada por un taller de pintura, cuyo funcionamiento presuntamente incumple las normas en una zona urbana. Esto ocurre a pesar de las numerosas inspecciones del Ministerio de Medio Ambiente y de que el caso fue enviado a la fiscalía especializada para las acciones legales pertinentes.
El local, ubicado en la calle Pedro A. Lluberes número 77, ha provocado constantes reclamos de los vecinos, quienes aseguran vivir a diario con fuertes olores, emisiones de gases, disolventes y partículas de pintura, una situación que, según indican, perjudica su salud y su bienestar.
Según el expediente MMARN-35875, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales completó la fase administrativa después de llevar a cabo tres inspecciones técnicas en el lugar a través de la Oficina Provincial de Medio Ambiente. De acuerdo con los informes oficiales, aunque el dueño del taller mostró su disposición a corregir la situación, durante la tercera visita los técnicos constataron que no se habían puesto en marcha las medidas necesarias para adecuar el negocio ni reducir el impacto ambiental.
Ante la falta de soluciones concretas, las autoridades medioambientales remitieron formalmente el expediente al procurador de Medio Ambiente, Richard Guilamo, para que se valoren acciones legales contra el establecimiento. La decisión se produce en medio de la presión de los vecinos, que aseguran sentirse desatendidos ante un problema que se ha prolongado sin resolverse.
“Estamos cansados de esta situación”, manifestaron los vecinos afectados, quienes afirman que el taller sigue funcionando en una zona residencial y comercial muy concurrida, a pesar de las advertencias oficiales.
Los denunciantes hicieron un llamado urgente a la Procuraduría Especializada para la Defensa del Medio Ambiente y los Recursos Naturales (Proedemaren) para que intervenga rápidamente, imponga sanciones y ordene el cese de las operaciones contaminantes, en cumplimiento de la Ley 64-00 sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Los residentes advierten que la situación no solo representa una molestia constante, sino también un posible riesgo para la salud pública.