Haivanjoe Ng Cortiñas, de la Fuerza del Pueblo, advierte que República Dominicana debe prepararse ante el incremento de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de EE. UU. Este ajuste podría afectar el tipo de cambio, la inflación, el crédito, la deuda pública y el crecimiento económico local. Ng Cortiñas enfatiza la necesidad de una respuesta anticipada y estratégica para mitigar estos efectos.
El dirigente de la Secretaría de Asuntos Económicos de la Fuerza del Pueblo (FP), Haivanjoe Ng Cortiñas, sostuvo que la República Dominicana debe anticiparse al nuevo contexto financiero global provocado por el incremento de las tasas de interés en Estados Unidos, debido a sus posibles repercusiones en el valor de la moneda, el aumento de precios, la disponibilidad de crédito, la deuda del Estado y la expansión económica.
Ng Cortiñas detalló que la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) de elevar en 25 puntos base su tasa de referencia, ubicándola en un rango de 3.75 % a 4.00 %, genera condiciones financieras internacionales más exigentes y reduce el margen de acción de la política económica dominicana.
El economista afirmó que el país debe prestar especial atención a la tasa de cambio, puesto que tasas más elevadas en Estados Unidos incrementan el atractivo de los activos financieros denominados en dólares y pueden ejercer presión sobre el peso dominicano. Señaló que el Banco Central podría intervenir en el mercado de divisas para atenuar tales presiones, pero esto implicaría utilizar una porción de las reservas internacionales.
Mencionó que otro factor que demanda observación es la inflación, ya que un peso más débil encarece los productos importados. Según la información proporcionada por la Secretaría de Asuntos Económicos, la inflación se sitúa en 5.13 %, mientras que la referente a los alimentos supera el 7.0 %, en un entorno de altos precios mundiales del petróleo y frente a una meta oficial de inflación de 4.0 % ± 1.0 %.
Ng Cortiñas indicó que el nuevo panorama también restringe el espacio disponible para manejar las tasas de interés internas. Con la tasa de política monetaria dominicana en 5.25 % y la tasa de la Fed entre 3.75 % y 4.00 %, la diferencia se ha reducido a poco más de un punto porcentual, limitando la capacidad del Banco Central para disminuir las tasas si la economía lo requiere.
El líder de Asuntos Económicos de la Fuerza del Pueblo añadió que cualquier impulso al alza en las tasas locales puede transferirse al crédito, encareciendo el financiamiento para hogares y empresas. Explicó que, a través del efecto de transmisión, un posible aumento de la tasa de política monetaria podría llevar a la banca a elevar sus tasas de interés, impactando el consumo, la inversión y la actividad económica.
Ng Cortiñas también hizo hincapié en la deuda pública, al indicar que mayores rendimientos internacionales aumentan el costo de las nuevas emisiones de bonos soberanos y del refinanciamiento dominicano. Advirtió que pagos de intereses más elevados en relación con los ingresos públicos merman el espacio presupuestario disponible para financiar inversiones y gastos sociales.
Otro canal de transmisión identificado por el economista son las remesas. Explicó que un dólar más fuerte en los mercados y una posible desaceleración del mercado laboral estadounidense debido a tasas de interés más altas pueden moderar el crecimiento de los ingresos de la diáspora, con consecuencias para los envíos de remesas y los hogares dominicanos que dependen de esos recursos.
Ng Cortiñas precisó que la subida de las tasas de la Reserva Federal no implica una crisis para República Dominicana, pero sí representa una menor capacidad de maniobra para la política económica, especialmente por la coincidencia de tres elementos: tasas internacionales más elevadas, altos precios del petróleo e inflación interna presionando el límite de la meta establecida.
Frente a este escenario, planteó que la respuesta de las autoridades no debe ser improvisada. Consideró esencial reforzar la disciplina fiscal, resguardar la inversión y el gasto social prioritario, gestionar de forma prudente la deuda pública y evitar que el costo de los impactos externos recaiga principalmente sobre los hogares y las empresas.
“La Fed encarece el dinero, el petróleo eleva el costo de la energía y el dólar puede hacer más caras nuestras importaciones. República Dominicana necesita anticiparse a estos impactos, porque el verdadero riesgo no reside en el aumento de los 25 puntos básicos de la Fed, sino en la cadena de transmisión que afecta el tipo de cambio, las tasas de interés, la deuda, los precios y el crecimiento”, manifestó.
Ng Cortiñas sostuvo que este margen de acción se reduce aún más cuando la respuesta interna llega tarde, por lo que insistió en la necesidad de actuar preventivamente. “La disciplina fiscal no es una opción entre otras, es la condición para que República Dominicana enfrente este ciclo desde la prevención y no desde el ajuste forzado”, concluyó.