Foxconn, conocido como el principal fabricante mundial de componentes y ensamblador de productos electrónicos, está redefiniendo su estrategia para convertirse en una multinacional líder en diversas áreas. La compañía taiwanesa ha presentado en Vivatech sus ambiciosos planes, que incluyen una fuerte inversión en robótica, inteligencia artificial, centros de datos y la incursión en la fabricación de vehículos eléctricos, marcando un giro significativo en su modelo de negocio.
La semana pasada se celebró Vivatech, una de las ferias de tecnología más grandes y diversas del mundo, que abarcó desde robots humanoides y asistentes robóticos hasta inteligencia artificial, productos de belleza y monitores de sentimientos.
Sin embargo, lo más sorprendente no fue la visión del futuro, sino la notable presencia de la taiwanesa Foxconn. Aunque TSMC suele ser el primer nombre que viene a la mente al hablar de tecnología en Taiwán, Foxconn es el principal fabricante de componentes a nivel mundial, el motor de las exportaciones de Taiwán y el controvertido ensamblador de productos como el iPhone o la Xbox.
El objetivo de Foxconn es transformarse de un ensamblador de teléfonos a una de las principales multinacionales del mundo, enfocándose en robótica, coches e inteligencia artificial.
Todo este despliegue de su nueva estrategia fue lo que mostró en la feria parisina.
Vera Rubin, la joya de la corona
Nvidia es actualmente un motor para muchas empresas, y Foxconn ha sido una de las últimas en unirse al gigante estadounidense. La compañía liderada por Jensen Huang ya ha preparado todo para que sus fabricantes de plataformas tengan las máquinas a máxima producción para Vera Rubin.
Dos de los módulos de un servidor
Se trata de la nueva plataforma de IA que promete estar en la vanguardia del entrenamiento y la inferencia en los modelos. Foxconn se sumó recientemente como uno de los principales proveedores tanto de Groq 3 LPX como de los gabinetes Vera Rubin NVL72.
Estos gabinetes son uno de los griales de los centros de datos, un superordenador con disipación líquida en el que 72 GPU Blackwell y 36 GPU Grace funcionan como un único gran acelerador para entrenar e inferir modelos de billones de parámetros.
Es una plataforma impresionante que se pudo ver en el stand de Vivatech, junto a uno de los módulos tras un cristal y firmado por el propio Huang.
Es evidente el orgullo de Foxconn por este logro, no solo por la inversión económica, sino también por las oportunidades que les abre como empresa que aspira a diversificar su producción.
Robótica y gemelos digitales
Para convertirse en una compañía multidisciplinar, es esencial ser una empresa de IA. Y la robótica y los gemelos digitales van de la mano con esta ambición. En la feria, no se mostró mucho al respecto, pero sí se ofrecieron algunas pinceladas.
Por un lado, se presentó un robot humanoide (de cadera para arriba) encargado de montar servidores. Este robot coloca piezas y las atornilla con la precisión y fuerza necesarias para un ajuste milimétrico. Se mencionó que, aunque no es el más rápido, su eficacia reside en la posibilidad de tener muchos de estos robots trabajando en paralelo.
Por otro lado, se abordaron los gemelos digitales. Esta tecnología es muy interesante, ya que consiste en una simulación por software de elementos del mundo físico. Gracias a la IA y los algoritmos, los ingenieros desarrollan réplicas exactas del mundo físico en un entorno virtual.
Imaginemos un coche, no solo modelado al milímetro con todas sus piezas en un software, sino que ese software simule el peso de cada uno de los componentes. El objetivo al crear estas réplicas 1:1, que respetan las leyes de la física en el mundo virtual, es realizar pruebas en el software que luego aceleren los desarrollos en el mundo real.
En una fábrica para crear motores o cualquier pieza o componente sensible, estos gemelos digitales permiten que gran parte de las pruebas de ensayo y error se realicen en un entorno virtual, sin la necesidad de invertir tiempo en la construcción del objeto real.
Fundamentalmente, existen para que las fases sensibles del desarrollo se lleven a cabo en un entorno donde el coste del error es menor, lo que permite afinar el diseño antes de pasar a los prototipos físicos.
Y para ello, se requiere una descomunal potencia de cálculo que Foxconn obtiene con plataformas como la de Nvidia, pero también con otra de sus ambiciones: los centros de datos.
Centros de datos
Para disponer de potencia de computación sin depender de alquileres de GPU cada vez más costosos, es necesario contar con un centro de datos. Esto abre la puerta tanto a cubrir las propias necesidades como a la posibilidad de ofrecer los equipos a terceros (a un precio considerable).
Y precisamente en el marco de Vivatech, se informó que la compañía eléctrica francesa Schneider había firmado un acuerdo de colaboración con Foxconn para montar un centro de datos.
Es una asociación con todo el sentido, ya que una aporta la energía y la otra las plataformas de IA que, como se acaba de ver, están desarrollando para la propia Nvidia.
Los coches. Porque también tienen coches, claro
Y si cada rama del negocio tiene sentido por sí misma, el punto de unión es el producto más llamativo que llevaron a la feria: el coche. O mejor dicho, los coches.
En 2020, Foxconn presentó Foxtron, una filial dedicada a la fabricación de coches eléctricos bajo la plataforma abierta MIH. Esta plataforma ha sido denominada "el Android de los coches eléctricos", ya que combina un chasis modular, electrónica de potencia y software para que terceros puedan construir sus propios modelos y servicios.
Interior del Model D
El objetivo de Foxconn es reducir las barreras de entrada al segmento de los vehículos eléctricos, disminuir los costes de desarrollo y acortar los tiempos de salida al mercado. No obstante, también han aprovechado para crear sus propios modelos. En la feria francesa, exhibieron tanto el Bria (un SUV) como el Model D (más furgón), que destacan por sus pantallas interiores y un diseño aerodinámico agresivo en algunas partes.
Desde la compañía, comentaron que el Bria, por ejemplo, cuenta con unos 300 o 350 km de autonomía (dependiendo del uso) y que está impulsado por chips de MediaTek y Nvidia para las funciones más inteligentes. La autonomía no es nada sobresaliente y todo dependerá del precio de comercialización.
Interior del Bria
¿Novedades al respecto? No muchas, la verdad. Confesaron que la idea es que llegue dentro de un par de años a Europa, debido a las regulaciones y otros factores, pero que, aunque la intención es traerlo, no pueden compartir más detalles.
Al final, como se menciona, el coche eléctrico es la culminación de esa estrategia de apostar por cada vez más sectores. Pasar de ser un ensamblador a competir en la élite de los fabricantes de plataformas de IA, ambicionar centros de datos, desarrollar robótica y gemelos digitales, y unir todo para dar vida a un producto tan complejo como un coche.