Europa Central Busca Adaptación: El Desafío del Calor Extremo en las Infraestructuras Ferroviarias y la Solución Española

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Ante las olas de calor que azotan Europa, las infraestructuras ferroviarias en países como Alemania y Francia están sufriendo graves deterioros, desde vías que se rompen hasta sistemas de aire acondicionado que fallan. La situación ha llevado a que se mire a España como ejemplo de adaptación, dadas sus infraestructuras y trenes mejor preparados para soportar temperaturas extremas, un modelo que Europa Central considera imitar.

Carreteras que se derriten, vías de tren que ceden y bomberos regando puentes. Mientras en España se gestiona el calor bajando las persianas, en Europa se buscan soluciones para enfrentar una ola de calor que ha colapsado infraestructuras de movilidad esenciales.

"Deberíais mirar a Japón". Comentarios como "Deberíais mirar cómo funciona el transporte ferroviario en Japón. Allí también llegan a los 40 grados en verano y los trenes no se cancelan constantemente" o "hace 20 años ya pasaba, el aire acondicionado ha fallado. (...) el problema existe desde hace tiempo y no se hace nada" se han recogido en medios locales de Baviera, Alemania. En uno de estos reportajes, un periodista relata que "los pasajeros estaban completamente sudorosos y aceptaron la situación con resignación" tras informarse que el aire acondicionado del tren regional en el que viajaba se había averiado.

Con 35 grados en el exterior y más de 40 grados en el interior, la magnitud del problema era innegable. Marco Kragulji, portavoz de la asociación alemana de pasajeros "Pro Bahn", afirmó que, simplemente, "Alemania tiene problemas con sus trenes cuando llega el calor".

Alemania, Bélgica... Los trenes alemanes con el aire acondicionado averiado han sido solo uno de los inconvenientes que ha enfrentado el tráfico ferroviario en una Europa central bajo un calor abrasador. En Alemania, también se han registrado roturas de vías de tranvías en la ciudad de Essen a causa de las altas temperaturas.

Este no es un caso aislado. En Bruselas, las vías del tranvía también han cedido, levantando el asfalto y deteniendo completamente el tráfico. La razón es sencilla: las vías están diseñadas para soportar temperaturas propias de países que históricamente eran más fríos. El calor dilata los materiales y acaba por fracturarlos, destrozando la infraestructura.

"Recomendamos que no tomen el tren". Además de las vías rotas, SNCF (la compañía ferroviaria francesa) ha aconsejado a los "usuarios vulnerables" que eviten viajar en tren. Los fallos en el aire acondicionado son constantes y, de hecho, fueron la causa principal de la suspensión de decenas de trenes la semana pasada.

El problema radica en que el calor extremo está poniendo a prueba trenes con más de 20 años de servicio. Estos fueron diseñados en un contexto climático que, a excepción de la ola de calor de 2003, ya no existe. Ahora, los trenes españoles se presentan como un modelo a seguir, ya que están mucho mejor equipados para resistir temperaturas extremas.

Mirando al sur. Medios alemanes citan las infraestructuras españolas e italianas como ejemplo. Señalan que Deutsche Bahn (el equivalente alemán de Renfe) diseñó sus rieles para soportar temperaturas que ahora son insuficientes. El problema, según un medio especializado en ingeniería, no es la temperatura ambiente, sino que las vías, debido al calor concentrado y al paso de los trenes, alcanzan temperaturas mucho más elevadas que, actualmente, provocan su fractura.

Los medios generalistas destacan que las vías españolas e italianas utilizan colores que reflejan el sol para reducir su temperatura. También elogian los sistemas de aire acondicionado de los trenes españoles, que son más potentes y con salidas más frecuentes dentro de los vagones.

Tanto desde Francia como desde Alemania, se subraya que los trenes de última generación que se están incorporando a sus redes ya cuentan con potentes sistemas de aire acondicionado para afrontar estas nuevas condiciones. Incluso, se están añadiendo baterías para asegurar que el aire acondicionado permanezca activo en caso de avería.