La esperanza de que los precios de la memoria RAM bajaran pronto podría no materializarse, según Lenovo. La compañía ha señalado que la creciente demanda impulsada por la inteligencia artificial está transformando el mercado, sugiriendo que los costes elevados podrían ser la nueva normalidad. Este cambio implica que esperar por una bajada de precios ya no es una estrategia garantizada para consumidores y empresas.
Adquirir memoria parecía, hasta hace poco, una cuestión de paciencia. Si los precios aumentaban, tanto usuarios como empresas podían posponer sus compras para ampliar equipos, renovar almacenamiento o realizar grandes adquisiciones de servidores. La estrategia era simple: soportar el incremento, observar el mercado y confiar en una eventual disminución de la presión. Sin embargo, esta expectativa choca ahora con una realidad diferente, ya que la memoria no solo alimenta nuestros dispositivos, sino que también es un pilar fundamental para una parte creciente de la infraestructura que sustenta la inteligencia artificial.
Las últimas novedades provienen de ISC 2026, celebrado en Hamburgo, un evento clave donde los debates sobre servidores e infraestructura permiten anticipar las tendencias del mercado antes de que lleguen al consumidor. Según ComputerBase, Lenovo presentó allí una diapositiva titulada “Guía de supervivencia en cinco pasos para el RAMageddon” y complementó esta idea con una frase que encapsula el cambio de perspectiva: “nunca volverá a ser como el año pasado”. El medio aclaró que el término “nunca” no debía interpretarse de forma estrictamente literal, pero la advertencia sigue siendo significativa: confiar en un rápido retorno a los niveles de 2024 y principios de 2025 podría ser demasiado optimista.
Aunque ComputerBase no sea un medio ampliamente conocido fuera de Alemania, su cobertura de ISC 2026 ha sido replicada por publicaciones especializadas como Tom's Hardware y TweakTown. La información de este último identifica a Martin Hiegl, ejecutivo de Lenovo vinculado a Enterprise AI & HPC, como el autor de estas declaraciones. Previamente al evento, Hiegl anunció en LinkedIn su participación en la sesión “Vendor Showdown” con el tema “RAMageddon”.
El problema no es solo que la RAM esté cara
En su presentación, Lenovo no se refiere únicamente a una tensión temporal, sino a una transformación en la economía de la DRAM y la NAND. La empresa sostiene que, incluso cuando se empiece a notar una nueva capacidad de fabricación relevante, algo que proyecta a partir de 2028, una gran parte de esa producción adicional podría ser absorbida por la infraestructura de IA. En otras palabras: un aumento en la fabricación de memoria no implica necesariamente un retorno a los precios bajos de 2024 y principios de 2025.
La industria también se está moviendo en esta dirección. Tom’s Hardware menciona los planes de SK hynix para triplicar su capacidad de producción de memoria de aquí a 2034 como una señal de fondo: si los fabricantes esperaran un rápido retorno a los márgenes mínimos y al exceso de oferta, difícilmente acelerarían inversiones de tal magnitud. La interpretación de Lenovo es que el incentivo ha cambiado. Con una demanda sostenida por la IA y una mayor presión sobre DRAM, NAND y HBM, expandir las fábricas puede aliviar el mercado, pero no reconstruir automáticamente el escenario de precios bajos que muchos compradores recuerdan.
Sin embargo, el fabricante chino no es el único en este diagnóstico. Micron comunicó recientemente a sus inversores que anticipa una oferta limitada al menos hasta 2027, con una mejora gradual a partir de 2028. SK hynix también ha alertado que la escasez podría extenderse hasta aproximadamente 2030 si la infraestructura de IA continúa absorbiendo capacidad de obleas. Estas previsiones deben leerse con cautela, dado que provienen de empresas que se benefician de los precios elevados, pero también indican que el sector está planificando bajo la premisa de que la presión no desaparecerá pronto.
El consumidor también forma parte de esta cadena. No es un secreto que el “RAMageddon”, como lo denominó Lenovo, está afectando a PC, móviles, consolas y SSD, precisamente los productos donde solemos percibir primero si un aumento en los componentes se traduce en el precio final. Ejemplos de ello son el incremento de precios en Xbox Series X|S, PlayStation 5 y 5 Pro, y Nintendo Switch 2. También los móviles que llegan con precios más altos y ordenadores como los Mac, que se vuelven más difíciles de adquirir.
¿Significa esto que debemos dar por sentado el escenario que plantea Lenovo? No necesariamente. Nadie puede predecir con certeza cómo evolucionará el mercado. Su análisis tiene peso porque proviene de uno de los mayores fabricantes de ordenadores del mundo, pero incluso en un sector como este las previsiones pueden quedarse cortas... o no cumplirse.
La interpretación más sensata es otra: si Lenovo acierta, la memoria deja de ser ese componente cuya compra podíamos posponer casi por inercia hasta encontrar una mejor oferta. En un mercado donde la IA compite por DRAM, NAND y HBM, esperar sigue siendo una opción, pero ya no una garantía.