Alarmante Fraude en el Mercado Europeo de la Canela: Dos Tercios de las Muestras Presentan Irregularidades

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Un estudio reciente de la Comisión Europea ha revelado un preocupante nivel de fraude en la canela comercializada en la Unión, con más del 66% de las muestras analizadas presentando problemas. Estas irregularidades incluyen desde incumplimientos normativos y la presencia de sustancias tóxicas como plomo y cumarina, hasta la sustitución de canela de Ceilán por la de Cassia, una alternativa más barata y de menor calidad.

En 2022, la Comisión Europea llevó a cabo un estudio exhaustivo sobre las especias más consumidas en el mercado, revelando un panorama desolador: el fraude era una práctica extremadamente común en productos como la pimienta, el comino, la cúrcuma, el azafrán y el pimentón.

Este hallazgo generó un escándalo considerable, lo que llevó a la Comisión a instar a los Estados Miembros a intensificar sus controles. Lo que sucedió a continuación no sorprendió a nadie.

Hablemos de la canela. En 2023, la canela se posicionó como la quinta especia más importada en la Unión. En septiembre de 2025, el Joint Research Centre, el servicio de ciencia y conocimiento de la Comisión, analizó más de un centenar de muestras de canela distribuidas en una decena de países de la Unión Europea.

¿El resultado? Más del 66% de las muestras examinadas presentaron problemas.

¿Qué tipo de problemas se detectaron? Las muestras infringen la normativa internacional de calidad o la legislación de seguridad alimentaria de la Unión Europea. Algunas evidencian indicios de fraude, otras contienen una elevada cantidad de plomo y varias superan los límites legales de cumarina, una sustancia natural que puede ser tóxica para el hígado.

Esto sin considerar el fraude. Hasta el 9% de las muestras etiquetadas como canela de Ceilán fueron total o parcialmente sustituidas por canela de Cassia, descrita como "una alternativa más barata y de menor calidad, con un sabor más intenso y que contiene cumarina de forma natural".

Lo que podemos hacer. Esta es la parte más desalentadora. A juzgar por los resultados del JRC, las herramientas actuales son insuficientes. La Comisión señala que "el tipo de irregularidades detectadas en la canela, incluidas las prácticas fraudulentas, es diverso y no puede abordarse con una única técnica analítica, por lo que se requieren métodos estandarizados".

Abordar seriamente este problema implicaría tomar medidas decisivas.

Es crucial actuar, especialmente porque la alta tasa de muestras irregulares de canela en el mercado europeo sugiere que "todos los actores del sector, desde los responsables políticos hasta los laboratorios de control y los fabricantes, deben prestar atención".