En los inicios de 'Mortal Kombat', un enigmático ninja rojo llamado Ermac se convirtió en objeto de una intensa búsqueda por parte de los jugadores, impulsada por rumores y una peculiar pista técnica. Sin embargo, lo que muchos creyeron un personaje oculto era, en realidad, una abreviatura de 'Error Macro' en el código del juego. Esta confusión, alimentada por la imaginación colectiva, transformó un simple registro de errores en una de las leyendas más perdurables del videojuego, llevando a su eventual inclusión oficial en la saga.
Hubo un tiempo en el que los secretos de los videojuegos se difundían a través de máquinas arcade, revistas y conversaciones de quienes afirmaban haber presenciado algo imposible. En relación con el primer ‘Mortal Kombat’, ese algo imposible tomaba la forma de un ninja rojo con un nombre peculiar: Ermac. Dado que el juego ya había demostrado la capacidad de ocultar personajes, muchos jugadores continuaron observando la pantalla con la sospecha de que otro luchador esperaba ser descubierto.
La pista que alimentó aquella búsqueda no surgió como un personaje, sino como una entrada técnica dentro del propio juego. Ed Boon, cocreador de ‘Mortal Kombat’, explicó que durante el desarrollo del primer título, el software contenía secciones de código a las que, en teoría, nunca debería accederse. Si esto ocurría, el sistema incrementaba un contador de errores que el equipo podía revisar en una pantalla de auditoría interna. Para abreviar este registro, Boon escribió una macro en ensamblador denominada ERMAC, acrónimo de Error Macro.
Un rumor demasiado bueno para no acabar siendo real
El detalle que lo cambió todo radicaba en la ubicación de este contador. Boon explicó que el número de ERMACS aparecía justo después del registro de las veces que los jugadores habían combatido contra Reptile, quien sí era un personaje oculto en el primer ‘Mortal Kombat’. La asociación era casi inevitable: si Reptile existía y se contabilizaba allí, Ermac podía parecer otro secreto del mismo tipo. Para un jugador que veía aquella pantalla sin conocer el código subyacente, el nombre no sonaba a herramienta interna, sino a alguien.
A partir de ahí, el vacío fue llenado por la imaginación colectiva. Boon lo resumió con bastante claridad hace tiempo: los rumores sobre Ermac se convirtieron en leyenda y algunos jugadores insistían en que se habían enfrentado a él. La precisión importante viene justo después, ya que el cocreador de ‘Mortal Kombat’ cortó la historia con una frase breve: “No lo hicieron :)”. No había un ninja rojo escondido en el primer juego, sino una interpretación errónea que encontró el ecosistema perfecto para proliferar.
La parte más reveladora no reside solo en el código, sino en el rastro que dejó la conversación. La supuesta pista vinculada a Electronic Gaming Monthly data de 1993, y el rumor continuó apareciendo en foros mucho después: Mortal Kombat Online lo debatía en hilos de 2003 y años posteriores.
Boon recordó que en ‘Mortal Kombat II’ Reptile dejó de ser solo un luchador oculto y pasó a formar parte del plantel jugable, mientras el juego añadía otros tres personajes secretos: Smoke, Jade y Noob Saibot. Era una señal clara de que ‘Mortal Kombat’ seguía explorando la idea de lo escondido, aunque Ermac todavía no estuviera presente. Para algunos jugadores, eso fue suficiente para mantener viva la búsqueda un poco más.
El giro llegó en 1995, cuando ‘Ultimate Mortal Kombat 3’ convirtió por fin a Ermac en un luchador real. Boon lo explicó como parte de una decisión más amplia: para ‘Mortal Kombat 3’ comenzaron a transformar algunos mitos en elementos del juego, empezando por las Animalities, los remates animales de la saga, y en ‘Ultimate Mortal Kombat 3’, la versión ampliada de 1995, terminaron añadiendo a Ermac al plantel. El personaje que muchos habían buscado antes de tiempo aparecía ahora como el ninja rojo que la comunidad ya había imaginado, pero con una diferencia importante: esta vez sí existía.
A partir de ese momento, Ermac dejó de depender del rumor y comenzó a tener una vida propia dentro de la saga. Boon recordó que, con los años, el personaje apareció en varios juegos de ‘Mortal Kombat’ y terminó acumulando historia, trasfondo y un lugar dentro del lore. Esa evolución no borra su origen, más bien lo hace más peculiar: primero fue una abreviatura interna, después una interpretación de los jugadores y finalmente un luchador con identidad. Pocos personajes resumen tan bien la relación entre error, comunidad y canon.
La última vuelta de la historia llegó con ‘Mortal Kombat 1’, la entrega desarrollada por NetherRealm Studios y publicada por Warner Bros. Games en septiembre de 2023 como reinicio de la saga. Boon recuperó el origen de Ermac en aquel momento porque el personaje estaba a punto de llegar al plantel del juego como contenido descargable. Servía también como contexto perfecto para presentar a un luchador que había empezado como contador de errores y seguía funcionando, décadas después, como reclamo.