Tras el anuncio de PlayStation sobre el cese de la producción de juegos en formato físico para 2028, la única fábrica de discos de Sony en Austria, responsable de la mayoría de los títulos físicos de PlayStation, está siendo reestructurada. Sus 300 empleados ya están recibiendo formación para la producción de microlentes ópticas, una medida que subraya la irreversibilidad de la decisión de la compañía.
El pasado 1 de julio, PlayStation anunció el fin de los juegos en formato físico, una medida que entrará en vigor en enero de 2028. Esta iniciativa representa la acción más contundente contra este formato desde movimientos previos de Xbox en 2013 y las Game Key Card de Nintendo. La desaparición del formato físico es percibida como una medida anticonsumidor, especialmente después de que Sony retirara más de 500 películas de su tienda digital, evidenciando que los usuarios no poseen realmente los productos digitales, sino que adquieren un permiso temporal de uso.
Ante esta drástica decisión, surgió la pregunta en redes sociales sobre una posible marcha atrás de Sony. Sin embargo, todo indica que no será así, ya que la única fábrica de discos de Sony en Austria, de donde provienen la mayoría de los juegos físicos de PlayStation, ya está formando a sus empleados para dedicarse a la producción de microlentes ópticas.
La prueba de que la decisión de PlayStation no solo afecta a sus propios juegos se encuentra en las carátulas de casi cualquier juego de PS3, PS4 o PS5, que suelen especificar "hecho en Austria". Esto se debe a que en Thalgau, Austria, se ubica la principal fábrica de discos de Sony, la única que queda tras la reconversión y cierre de plantas en Estados Unidos y Japón. De esta fábrica no solo salen los juegos de Sony, sino también los de otras compañías que fabrican para PlayStation. Se estima que en Thalgau se producen 600.000 discos al día, la mitad de ellos para PlayStation, pero ante los cambios, los empleados ya se están preparando.
Según informa el medio austriaco ORF Salzburg, los 300 empleados de la planta fueron informados de la decisión el mismo 1 de julio, fecha del anuncio de Sony sobre el fin de los juegos físicos. Contrario a lo que se podría pensar, no habrá despidos, sino una reestructuración. Sony ha invertido 30 millones de euros en equipos para reconvertir la fábrica en una de microlentes ópticas, y los empleados ya están recibiendo la formación necesaria. El informe indica que Sony planea iniciar la producción en masa de estas microlentes el próximo año.
Las microlentes ópticas tienen diversas aplicaciones, y en la era de la IA, pueden utilizarse como equipo para conectar racks. Desde el departamento de Micro Óptica de Sony, se señala que una aplicación de la microóptica podría ser en el sector automotriz. La microóptica implica la miniaturización de sistemas y elementos ópticos para enfocar y dirigir la luz en el espacio más reducido posible, como por ejemplo, una señal de giro de un coche proyectada sobre el asfalto.
Es importante destacar que, a pesar de las voces que sugieren que Sony podría reconsiderar su decisión, la inmediata reestructuración de su principal fábrica de discos indica que esta no es una decisión tomada a la ligera y que la compañía ha estado planificando este cambio durante un tiempo. A pesar de las plataformas de firmas en marcha, parece que la decisión es irrevocable. Esto también refleja la situación actual de falta de competencia, ya que Xbox no se encuentra en una posición fuerte en el mercado de consolas de salón tras el desempeño de sus últimas dos máquinas y su situación interna actual.