La Generalitat de Cataluña, el IEEC y el VHIR lanzan una innovadora iniciativa de ciencia ciudadana para analizar cómo los eclipses solares totales afectan la fisiología humana. A través de la aplicación Solaris, buscan reclutar a 5.000 participantes con smartwatches para recopilar datos sobre el ritmo cardíaco y la respiración durante el eclipse de 2026. Los resultados de este estudio pionero, que busca llenar un vacío de información sobre los efectos en humanos, se esperan para finales de septiembre.
La Generalitat de Cataluña, el Institut d’Estudis Espacials de Catalunya (IEEC) y el Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR) han anunciado una iniciativa de ciencia ciudadana. Esta busca analizar cómo un eclipse solar total afecta la salud y la fisiología de los seres humanos. Si bien existen numerosos datos sobre el impacto de estos fenómenos astronómicos en otros animales, la información sobre los humanos es escasa. Por ello, estas instituciones han lanzado la aplicación Solaris, con la que esperan reunir a unas 5.000 personas para participar en un estudio cuyos resultados se darán a conocer a finales de septiembre.
Para participar en este proyecto de ciencia ciudadana, es necesario cumplir una serie de requisitos. En primer lugar, hay que descargarse la aplicación Solaris y poseer un smartwatch o cualquier dispositivo de actividad similar que mida, como mínimo, el ritmo cardíaco. Se deben recopilar datos durante cinco días consecutivos: los dos días previos al eclipse solar del 12 de agosto de 2026, el día del eclipse y los dos días posteriores. Es fundamental que las grabaciones incluyan referencias temporales y, también, que no se realice ejercicio intenso durante la toma de medidas.
Principalmente, los responsables de esta investigación están interesados en saber cómo experimentar un eclipse solar afecta el ritmo cardíaco y la frecuencia respiratoria. En este tipo de eventos coinciden dos factores importantes. Por un lado, la emoción de presenciar algo nuevo, que en muchas ocasiones no se ha visto jamás. Y, por otro, la incoherencia de un breve anochecer en pleno día. Que la luz desaparezca de forma inesperada para luego reaparecer unos minutos después puede influir en los mecanismos involucrados en los ritmos circadianos. Aunque se trata de un evento muy puntual, sería interesante verificar si realmente se producen efectos detectables a nivel fisiológico.
El eclipse solar total tendrá lugar el 12 de agosto. Una vez sincronizada la aplicación con el reloj inteligente, los datos llegan directamente a los investigadores, gracias a la tecnología OneCareAI, que permite la recolección de datos de forma segura y anónima. Una vez recopilados todos los datos, se procesarán para elaborar un primer borrador del estudio, que se hará público a finales de septiembre. Los participantes no tardarán mucho en conocer los resultados.
Existe abundante información documentada sobre cómo un eclipse solar total afecta a los animales. Por ejemplo, se ha observado que los pájaros cantan mucho, los perros ladran y el ganado se dirige a los establos, para luego regresar al pasto. También se ha detectado actividad en animales nocturnos, como los murciélagos o algunas aves. Cuando amanece, regresan a sus escondites, mostrando clara confusión. Incluso se ha documentado cómo los eclipses afectan a algunas plantas, que normalmente tienden a abrir sus flores por la noche. Aunque no sea la hora habitual, a menudo se observa cómo las flores se abren antes de tiempo debido al efecto de la oscuridad. Más allá de todo esto, no tenemos idea de cómo nos afectará el eclipse solar a nosotros mismos. Gracias a este estudio catalán, tendremos información por primera vez. Nunca se ha realizado nada similar en todo el mundo. ¿Te animas a participar?