Ante la escasez global de memoria RAM y el inminente lanzamiento de productos clave como el iPhone 18 Pro, Apple está explorando activamente opciones de suministro en China, específicamente con fabricantes como CXMT. Sin embargo, esta iniciativa ha generado escepticismo en entidades como el Bank of America, que la interpretan como una táctica de negociación para obtener mejores precios de sus proveedores habituales, más que una necesidad de integrar tecnología china en sus dispositivos de alta gama.
Apple, al igual que otras empresas de tecnología de consumo, se enfrenta al desafío de asegurar el suministro de memoria RAM. Aunque inicialmente parecía inmune a la crisis de la memoria y el almacenamiento, la realidad demostró que su aparente estabilidad se debía a un amplio stock. Una vez agotado, la compañía experimentó retiradas de modelos, incrementos de precio y, más recientemente, subidas de hasta un 20% en iPad y Mac.
La situación se vuelve crítica para Apple con la proximidad de lanzamientos importantes como el iPhone 18 Pro y el rumoreado iPhone plegable, donde el precio será un factor determinante. Por ello, la empresa está buscando activamente soluciones de RAM y almacenamiento, con un enfoque particular en el mercado chino para evaluar si la memoria de fabricantes como CXMT podría ser compatible con sus productos.
No obstante, esta búsqueda se topa con obstáculos relacionados con Estados Unidos y, de manera destacada, con la opinión del Bank of America, que sugiere que la exploración de Apple en China es una estrategia para mejorar su poder de negociación.
Hace unos días se informó que Apple estaba explorando nuevas opciones de suministro. Ante la saturación de proveedores tradicionales como Samsung, SK Hynix y Micron, ocupados con el segmento de la inteligencia artificial, Apple parece considerar a CXMT como una alternativa viable, especialmente con sus reservas de componentes disminuyendo y nuevos productos en camino.
ChangXin Memory Technologies (CXMT), un fabricante chino de DRAM fundado en 2016, ha mejorado significativamente sus líneas de producto, logrando avances que lo sitúan a la par de sus principales competidores surcoreanos en diversas tecnologías de DRAM.
A pesar de los esfuerzos de Apple por establecer acuerdos de suministro con CXMT, el Bank of America ha manifestado reservas. Además, CXMT figura en una lista del Departamento de Comercio de Estados Unidos. En un informe reciente, el banco analizó el mercado de chips de memoria, señalando conceptos erróneos y prestando especial atención a la intención de Apple de colaborar con el fabricante chino. Aunque el banco ve positivo el gasto continuo de las grandes tecnológicas en centros de datos, su perspectiva cambia al considerar la compra de memoria a China.
Según el banco, las recientes acciones de Apple son una táctica para fortalecer su posición de negociación frente a sus proveedores habituales. Esto tiene sentido, ya que Apple, siendo un actor principal en el sector de consumo, adquiere un volumen considerable de componentes. Un posible acuerdo con CXMT impactaría las cuentas de proveedores como Samsung o SK Hynix, evidenciando el mayor poder de decisión y negociación de las grandes empresas.
Mientras que compañías como Valve deben aceptar las condiciones de sus proveedores, Apple, por su relevancia en el hardware, posee una influencia significativa para negociar. Para el Bank of America, esta estrategia se basa en la percepción de que la memoria producida por fabricantes chinos es, actualmente, adecuada solo para dispositivos de gama más baja, como un hipotético iPhone 18e, y no para modelos premium como el iPhone 18 Pro, los iPad con procesadores M o los Mac.
Más allá del análisis financiero, es crucial que CXMT está incluida en la lista negra de Compañías Militares Chinas del Pentágono. Según el Financial Times, Apple ha estado presionando al Gobierno para obtener permiso para comprar memoria a CXMT sin repercusiones. Sin embargo, si la compañía china fuera añadida a otra lista negra del Pentágono (que prohíbe el comercio con empresas estadounidenses), Apple enfrentaría serios problemas.
Finalmente, independientemente del desenlace, es probable que los usuarios sean quienes asuman las consecuencias en forma de precios más elevados. Productos como la Steam Machine, la futura PS6, móviles de gama baja, la Raspberry Pi, Nintendo Switch 2 o la nueva Xbox son ejemplos de dispositivos que podrían experimentar un aumento significativo en sus costos.