Estudios Recientes Desmienten Temores Sobre la Durabilidad de Baterías de Coches Eléctricos

Tecnologia
El miedo a la rápida degradación de las baterías de coches eléctricos ha sido un freno significativo para su adopción. Sin embargo, investigaciones recientes basadas en datos de miles de vehículos en circulación sugieren que estas preocupaciones son en gran medida infundadas, destacando una durabilidad y retención de autonomía mucho mayores de lo que se creía inicialmente, gracias a avances tecnológicos y una mejor comprensión de su uso real.

Durante años, la preocupación por el deterioro prematuro de las baterías de los coches eléctricos ha representado un obstáculo considerable para la transición hacia esta clase de vehículos. A pesar de que estos sistemas aún ofrecen margen para mejoras, la tecnología ha evolucionado notablemente desde el lanzamiento del Nissan Leaf en 2010. De hecho, varios estudios recientes, fundamentados en datos reales de cientos de miles de automóviles, indican que este temor era, hasta cierto punto, injustificado.

La relevancia de este aspecto radica en que el costo de reemplazar una batería es una de las principales razones por las que muchos consumidores aún desconfían de los eléctricos. Según una encuesta de 2025 de la firma AutoPacific, compartida por el Wall Street Journal, el miedo a incurrir en el gasto de un recambio de batería es el motivo principal por el que los compradores potenciales descartan un vehículo eléctrico.

Los datos más recientes, compilados por la firma de análisis Recurrent a partir de miles de vehículos eléctricos reales en circulación, revelan que un coche eléctrico promedio conserva aproximadamente el 95% de su autonomía original después de cinco años de uso. La tendencia es aún más favorable en modelos recientes; el estudio indica que los vehículos del año 2026 mantienen, en promedio, un 97% de su autonomía a los tres años y un 95% a los cinco.

La diferencia con los primeros coches eléctricos es aún más notable al considerar la tasa de sustitución de baterías. Uno de cada doce vehículos eléctricos fabricados entre 2011 y 2016 requirió un cambio de batería en algún momento. Entre los fabricados a partir de 2022, esta cifra ha disminuido drásticamente al 0,3%, según los mismos datos de Recurrent.

¿A qué se debe esta significativa mejora? Los expertos atribuyen estos avances a químicas de batería superiores, sistemas de gestión térmica más sofisticados y un software de control cada vez más preciso. Viet Nguyen-Tien, investigador de la London School of Economics especializado en vehículos eléctricos, explicó al WSJ que estos progresos han permitido que las baterías modernas igualen la durabilidad del motor de un coche de combustión, incluso superando su kilometraje.

Además, un factor menos evidente es que las pruebas de laboratorio tradicionales eran considerablemente más exigentes que las condiciones de conducción reales. Simona Onori, investigadora de la Universidad de Stanford, comentó a NPR que en el uso cotidiano, el coche acelera, frena y recupera energía constantemente, un patrón mucho menos demandante para la batería que los ciclos extremos de carga y descarga utilizados anteriormente para simular su desgaste. Según Onori, las baterías "envejecen con mucha elegancia" cuando se utilizan de esta manera.

Por otra parte, Cox Automotive, empresa que gestiona subastas de coches usados en Estados Unidos, ha analizado cerca de 80.000 vehículos eléctricos y ha determinado una salud media de batería del 92%. Además, entre los eléctricos con más de diez años de antigüedad, más del 90% continúan circulando con su batería original, según los datos de Recurrent citados por NPR.

Es importante señalar que no todo es perfecto. Las baterías sí se degradan más rápidamente bajo ciertas circunstancias. La carga rápida en corriente continua de forma frecuente acelera el desgaste. Según la empresa de telemática Geotab, una batería cargada habitualmente a alta potencia pierde autonomía al doble de velocidad que una cargada de forma más suave, aunque incluso en este escenario conserva cerca del 90% de su capacidad tras varios años. Tal como se comparte en el WSJ, cargar siempre al 100% o dejar la batería mucho tiempo al 0% también acelera el envejecimiento, al igual que las temperaturas extremas, ya sean frías o calientes.

Todavía es pronto para determinar la durabilidad real de estas baterías a muy largo plazo, ya que la gran mayoría de los vehículos eléctricos en circulación no ha alcanzado ni de lejos el final de su vida útil. Scott Case, CEO de Recurrent, opina que la confianza del público en estas baterías debería ser considerablemente mayor de la que existe actualmente.