El modelo de IA Qwen de Alibaba: Éxito en descargas, desafíos en monetización

Tecnologia
Alibaba ha logrado un notable éxito con su familia de modelos de IA de código abierto, Qwen, que se ha convertido en el más descargado a nivel mundial. Sin embargo, esta popularidad no se ha traducido en ganancias significativas, generando preocupación entre los inversores y desafíos internos. La empresa enfrenta la presión de monetizar su tecnología en un mercado competitivo y en medio de tensiones geopolíticas.

Jack Ma regresó al ámbito internacional en febrero del año pasado, en un evento junto al presidente de China, Xi Jinping, lo que representó un respaldo significativo para el líder tecnológico. Desde entonces, su empresa, Alibaba, ha lanzado continuamente sus modelos abiertos de inteligencia artificial, Qwen, pero esta estrategia presenta tanto ventajas como desventajas, similar a la de sus competidores.

Alibaba lanzó su familia de modelos Qwen en 2023 y los puso a disposición con pesos abiertos casi de inmediato. Esto los convirtió en una opción ideal para su uso local y para su adaptación en diversos escenarios. En enero de 2026, Qwen ya era el modelo abierto de IA más descargado del mundo, con casi un millón de descargas diarias, según datos de Hugging Face. A finales de 2025, Qwen ya era el modelo de pesos abiertos más descargado a nivel global.

Sin embargo, la popularidad no se traduce directamente en ingresos. En el primer trimestre de 2026, Alibaba reportó ingresos de 1.300 millones de dólares relacionados con IA, lo que representa apenas un 4% de su facturación total. Esta cifra es considerablemente baja, especialmente si se considera que Alibaba planea invertir 55.000 millones de dólares en infraestructura de IA hasta finales de 2027.

Los inversores demandan beneficios inmediatos. Las acciones de la compañía han disminuido un 37% en la bolsa de Hong Kong este año, lo que refleja la preocupación de los inversores por la falta de retorno de la inversión en IA, una tendencia que también se observa en el mercado estadounidense.

La presión para convertir estos modelos abiertos en un negocio parece estar generando divisiones internas en el equipo de Qwen. En marzo, su ingeniero jefe, Lin Junyang, anunció su salida de la empresa, seguido por varios ingenieros clave, en medio de desacuerdos sobre cómo monetizar el modelo. La compañía ya ha comenzado a explorar el ámbito de los modelos propietarios, lanzando tres de ellos en pocos días durante abril.

Mientras tanto, la empresa también enfrenta presiones externas. El Pentágono la ha incluido en una lista negra de compañías que, según Washington, apoyan al ejército chino, una acusación que Alibaba niega. Además, Anthropic envió recientemente una carta a senadores de EE. UU. acusando a Alibaba de intentar replicar su tecnología utilizando 24.000 cuentas fraudulentas. Alibaba ha declinado hacer comentarios al respecto.

Richard Lin, vicepresidente de la empresa Datastrato, quien ha estado involucrado en el panorama de los modelos abiertos de IA en China, señala una realidad evidente no solo para ese mercado, sino para todas las startups y empresas de IA: "En estos momentos no existe ninguna empresa de IA con un modelo de negocio sostenible. No es una industria saludable". Este mensaje es tan cierto como contundente, aunque todas las empresas de IA probablemente responderían con la frase de Zuckerberg: "perder un par de cientos de miles de millones de dólares sería un fastidio, pero eso es mejor que quedarnos atrás en la carrera por la superinteligencia". Lo curioso es que ambos (probablemente) tienen razón.