Samsung ha anunciado un impresionante aumento del 1.810% en su beneficio operativo durante el segundo trimestre de 2026, alcanzando los 89,4 billones de wones. Este logro, que multiplica por 19 la cifra del año anterior, contrasta con una caída del 6,9% en el valor de sus acciones. La situación se atribuye a una corrección de mercado y la anticipación de los inversores, a pesar del auge de la demanda de memorias impulsada por la inteligencia artificial.
Samsung ha comunicado un significativo incremento en su beneficio operativo, que se disparó hasta los 89,4 billones de wones (equivalentes a 58.400 millones de dólares) en el segundo trimestre de 2026. Este resultado representa un aumento del 1.810% en comparación con el mismo periodo del año anterior, lo que significa que la compañía multiplicó por 19 las ganancias obtenidas en el segundo trimestre de 2025. Sin embargo, este éxito a corto plazo no se ha traducido en un alza en el mercado bursátil, ya que sus acciones han experimentado una caída del 6,9%, según reportes de Nikkei Asia.
El beneficio operativo del segundo trimestre de 2025 fue de apenas 4,7 billones de wones, una cifra modesta explicada por la crisis que atravesaba entonces la industria de las memorias, antes de la irrupción de la inteligencia artificial (IA) y el auge de los centros de datos de IA. El logro de este segundo trimestre de 2026 es, no obstante, colosal, superando el beneficio operativo combinado de los tres años anteriores en un solo trimestre.
Mientras los consumidores enfrentan una de las peores crisis históricas para adquirir o actualizar dispositivos, las empresas de semiconductores viven un periodo de bonanza. Según Citi Research, los precios medios de venta de DRAM y NAND se incrementaron un 44% y un 53% respectivamente solo en este trimestre. La demanda generada por la IA no se limita únicamente a los módulos HBM, sino que también se extiende a la memoria convencional utilizada en móviles, ordenadores y servidores empresariales.
A pesar de estos resultados favorables, las acciones de Samsung cayeron alrededor de un 7% en la bolsa de Corea del Sur en las últimas 24 horas. Analistas citados por Nikkei interpretaron esta situación como un clásico evento de "vender con la noticia". Los inversores ya habían anticipado estos resultados durante meses, y de hecho, las acciones de Samsung habían quintuplicado su valor en el último año.
Lo que ha ocurrido tras la confirmación de este máximo es que muchos inversores han optado por recoger beneficios, ante la posibilidad de que la demanda de IA no sea sostenible y se genere un exceso de oferta en el sector de la memoria. Sin embargo, esta perspectiva no parece probable a corto plazo; los propios fabricantes han indicado que la demanda superará ampliamente la oferta al menos hasta 2028. Por lo tanto, no se prevé que las acciones de Samsung experimenten una caída prolongada, y lo más razonable es esperar que sigan al alza. Es importante destacar que esta información no constituye un consejo financiero, sino una previsión del mercado.
Otras empresas del sector también registraron caídas significativas. En la misma jornada, SK Hynix, su principal competidor, descendió un 6,1% después de haber llegado a desplomarse un 11,2%. El índice KOSPI, equivalente al IBEX 35 de Corea del Sur, cayó un 4,9%, y el impacto se extendió a Japón, donde Koxia bajó más de un 12% y SoftBank más de un 4%.
Esta caída bursátil coincide con la entrada de SpaceX en el prestigioso Nasdaq 100 y la inminente salida a bolsa de SK Hynix en Estados Unidos, programada para el 10 de julio. Además, hace apenas una semana, el presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, anunció un plan de inversión público-privado junto a Samsung y SK Hynix para expandir la capacidad de fabricación de chips en el país. Este proyecto, que teóricamente contará con un billón de dólares de fondos (aunque Nikkei menciona 800.000 millones, las cifras varían), podría fortalecer aún más el papel protagónico de estos dos gigantes en la industria global de semiconductores.