China impulsa la soberanía tecnológica con una fuerte inversión en chips de IA nacionales

Tecnologia
China está implementando una ambiciosa estrategia para alcanzar la soberanía tecnológica, enfocándose en el sector de los chips de inteligencia artificial. Ante el dominio de Nvidia y las restricciones externas, las grandes empresas tecnológicas chinas están aumentando significativamente su inversión en soluciones de hardware locales. Este impulso busca posicionar a las compañías nacionales como líderes en un mercado de IA valorado en miles de millones de dólares, priorizando la tecnología hecha en casa.

China ha delineado una serie de medidas para consolidarse como la principal potencia mundial. Dentro de esta estrategia, la soberanía tecnológica es crucial, y para lograrla, se requiere una mayor inversión en tecnología local. El campo de batalla actual son los chips de IA, un segmento dominado por Nvidia; sin embargo, para cambiar esta dinámica, China apuesta por la tecnología y una considerable inyección de capital. El país ha identificado a sus tres principales competidores.

China representa un mercado gigantesco para Nvidia. Si bien las grandes tecnológicas occidentales ya utilizan sus productos, a Nvidia le falta una porción significativa del mercado chino. Este mercado, valorado en 50.000 millones de dólares para quien logre liderar el segmento de chips de IA, presenta desafíos para Nvidia debido a problemas burocráticos impuestos tanto por Estados Unidos como por la propia China, dejándola en una posición incierta. Mientras tanto, las empresas nacionales han avanzado, presentando sus propias alternativas y GPU para el entrenamiento de esta tecnología. Con la directriz de priorizar el producto nacional, las compañías chinas están actuando. Según reportes, las grandes tecnológicas chinas destinan actualmente un 30% anual de su presupuesto a aceleradores de IA nacionales, y se espera que este gasto aumente al 46% en los próximos doce meses.

Algunas de estas grandes tecnológicas ya están desarrollando o poseen sus propios chips. Este es el caso de Alibaba o Tencent, que operan de manera similar a Meta o Google: ofrecen productos a usuarios y empresas, y además gestionan sus propios centros de datos con chips de fabricación propia. Sin embargo, otras compañías se concentran más en la creación de hardware para alimentar los centros de datos internos y los de otras grandes empresas. Este es el caso de Hygon Information Technology, Cambricon Technologies y también Huawei. Las tres ofrecen plataformas de IA que están adquiriendo una importancia creciente, especialmente en un contexto donde los chips H20 de Nvidia, diseñados específicamente para China, son cada vez más difíciles de obtener debido a la orden nacional de priorizar el hardware local.

La ventaja de estas empresas no reside únicamente en la potencia bruta, que era una de las fortalezas de Nvidia (aunque Nvidia ofrece una suite de software completa y más), sino en la velocidad y la baja latencia. Para la IA agéntica, un alto ancho de banda para una transferencia rápida de datos es fundamental, y este parece ser un aspecto en el que las empresas chinas de hardware se están enfocando.

Lo interesante es que esta estrategia no es un plan a futuro, sino que ya se está implementando. Zhipu AI, por ejemplo, ha entrenado su modelo GLM-5, con más de 740.000 millones de parámetros, utilizando íntegramente los chips Ascend 910C de Huawei. Además, la compañía china está trabajando en el desarrollo de los chips Ascend 950 y 960, que prometen igualar el rendimiento de las arquitecturas más modernas de Nvidia.

Por otro lado, Huawei continúa impulsando el supernodo Atlas 950. Presentado hace unos meses, es un clúster que puede integrar hasta 9.192 NPUs Ascend 950DT por sistema, con hasta 1.152 TB de memoria unificada. Según la compañía, es un competidor directo del rack NVL144 de Nvidia, logrando 6,7 veces más potencia de cómputo que el de la empresa estadounidense. Está diseñado tanto para entrenamiento como para inferencia y, aunque surgen dudas sobre su eficiencia energética por unidad de cómputo en comparación con el de Nvidia, es un producto que las grandes tecnológicas chinas podrán utilizar para sus futuros modelos. Huawei está presentando esta plataforma a nivel global, con su próxima aparición en la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial 2026 en Shanghái.

Independientemente de si se utilizan o no las soluciones de Nvidia, la intención clara es priorizar el hardware nacional. China planea invertir casi 300.000 millones de dólares en los próximos cinco años para construir centros de datos y así potenciar la IA en todos los sectores de la sociedad. Por su parte, al menos el 80% de la tecnología básica, incluyendo los chips, será suministrada por compañías nacionales. Como varios expertos han señalado (entre ellos Jensen Huang), el veto de Estados Unidos a China fue un movimiento contraproducente, ya que solo logró impulsar su desarrollo tecnológico acelerado.