Aumentan las estafas de alquileres vacacionales 'fantasma': cómo detectarlas y qué hacer si eres víctima

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Los 'alquileres vacacionales fantasma' son una estafa creciente, especialmente en verano, donde anuncios fraudulentos ofrecen alojamientos atractivos a precios irrisorios. Los delincuentes utilizan fotografías falsas y presionan a las víctimas para que realicen pagos fuera de las plataformas, dificultando la recuperación del dinero. Es crucial saber identificar estas ofertas engañosas y cómo actuar si se cae en una.

Al buscar un hotel para sus vacaciones, muchos viajeros se encuentran con anuncios que parecen perfectos: bien ubicados, con todas las comodidades deseadas y a un precio increíble. Sin embargo, esta ilusión se desvanece rápidamente al descubrir que el alojamiento no existe y han sido víctimas de una estafa. Este fenómeno, conocido como 'alquiler vacacional fantasma', experimenta un aumento significativo durante la temporada de verano.

Los estafadores son expertos en identificar lo que los usuarios buscan en plataformas como Booking o Airbnb y diseñan anuncios para captar su atención. Jordi Nebot, CEO de Paynopain, una fintech española especializada en soluciones de pago, explica que estos alojamientos "suelen cumplir exactamente lo que estás buscando, pero a un precio mucho mejor". Además, recurren a "fotografías robadas o hechas con IA" para dotar de mayor credibilidad a sus ofertas.

Una vez que logran captar el interés de la víctima, emplean la presión psicológica. Los estafadores "intentan meter siempre esa sensación de urgencia para poner a la víctima en un dilema", como, por ejemplo, "un mensaje del propietario que te dice 'sólo me queda una habitación, haz la reserva ya o te vas a quedar sin nada'". Juegan con la alta demanda, ya que, como afirma Jordi, "las estafas van cambiando según la estación. En verano se ponen muy a tope con el tema vacacional".

El siguiente paso es el que debería activar todas las alertas: "Habitualmente van a decirte de salirte de la plataforma". La excusa común es que así pueden ofrecer un precio mucho mejor, pero es aquí donde surgen los verdaderos problemas. "Buscan formas de hacerte pagar por alguna vía por la que pierdas la protección de disputas que tienen los métodos de pago más habituales (...) una transferencia, PayPal o Bizum, son formas de pago en las que una vez has enviado el dinero, la única forma que tienes para recuperarlo es llevar a juicio a la persona con la que has hablado".

Cómo detectar un anuncio falso:

El primer indicio es el precio. Una oferta muy por debajo de la media de la zona no es una prueba definitiva, pero sí la primera señal de alarma. El segundo, mucho más fiable, es la falta de historial: "las estafas tienen las patas muy cortas. Normalmente las plataformas eliminan el anuncio en unos días". Esto significa que, si alguien lo denuncia, Booking o Airbnb lo retiran rápidamente. Por esta razón, los anuncios fraudulentos casi nunca acumulan reseñas ni antigüedad. "Buscar ese ese alojamiento y ver si tiene redes, si tiene opiniones en Trustpilot o en cualquier blog especializado".

Un alojamiento real deja más rastro fuera de las plataformas, como "una web, un teléfono, una ubicación que puedas encontrar en Google Maps". Si se tienen dudas sobre la legitimidad de un anuncio, lo mejor es "buscar ese ese alojamiento y ver si tiene redes, si tiene opiniones en Trustpilot o en cualquier blog especializado". Si aún persisten las dudas, el consejo de Jordi es contundente: "elige otro, no te la juegues".

Qué hacer si ya se ha caído en una estafa:

Si el pago se realizó dentro de la plataforma, se tiene una cobertura con la propia plataforma. Basta con denunciarlo a Booking o Airbnb para que realicen el reembolso. Si el pago se efectuó fuera de la plataforma, los pasos a seguir dependerán del método de pago utilizado.

Si se pagó con tarjeta, el banco también ofrece protección. En este caso, será necesario interponer una denuncia ante la policía y presentarla al banco para iniciar una disputa. Normalmente, el proceso se resuelve en unos días, aunque puede demorarse hasta 45, pero es un procedimiento estandarizado que suele culminar sin mayores contratiempos: "Muy mal se tiene que dar para que hayas sido víctima de una estafa y no recuperes el dinero" dice Jordi.

El escenario cambia por completo si se pagó mediante transferencia u otra vía como Bizum o PayPal: "Te va a tocar ir a la policía a denunciar y la única forma para recuperarlo va a ser la vía judicial". Según su experiencia, suele ser una batalla perdida: "todo acaba en los juzgados y a día de hoy eso es un problema gordo, porque para ciertos importes ni te compensa pelear".