Propietarios de vehículos eléctricos de BYD en la región china de Guangxi se han organizado de forma independiente para llevar ayuda humanitaria a zonas afectadas por inundaciones históricas. A pesar de las advertencias de un alto ejecutivo de la compañía sobre los riesgos de conducir en agua profunda, los voluntarios utilizaron sus coches para transportar suministros, destacando la resistencia al agua de estos modelos y generando una publicidad inesperada para la marca.
Decenas de vehículos eléctricos de la marca BYD han sido vistos recientemente circulando por carreteras inundadas en la región china de Guangxi, transportando alimentos, agua y provisiones de emergencia a localidades aisladas por las intensas lluvias. Lo notable de esta situación es que no fue una iniciativa organizada por la compañía; en cambio, fueron voluntarios quienes, con sus propios automóviles, se dirigieron a las áreas afectadas, incluso después de que un alto ejecutivo de la empresa pidiera precaución al conducir en condiciones de inundación.
Guangxi ha experimentado precipitaciones sin precedentes a causa del tifón Mesaak, lo que ha provocado que carreteras y municipios enteros quedaran sumergidos. Según reportes del medio chino 163, propietarios de vehículos de marcas como Denza y Fang Cheng Bao, ambas pertenecientes al grupo BYD, se coordinaron por su cuenta a través de redes de propietarios para conformar convoyes de rescate civil. Estos grupos ingresaron voluntariamente a las zonas más afectadas por la inundación, desatendiendo las recomendaciones sobre la circulación en condiciones meteorológicas extremas.
Los coches eléctricos fabricados en China suelen destacar por una construcción diseñada para resistir el agua, incorporando baterías con un alto nivel de sellado y chasis reforzados para transitar por áreas inundadas. En el caso de Fang Cheng Bao, su arquitectura de chasis independiente permite, según especificaciones de fábrica, atravesar profundidades de hasta 800 milímetros gracias a un sellado estructural específico en la parte inferior del vehículo. No es la primera vez que se observa a este tipo de vehículos operando en condiciones extremas. El año anterior, modelos como el Yangwang U8 y el Jetour Zongheng G700 fueron vistos sorteando ríos o en zonas inundadas, lo que sin duda representa una excelente publicidad.
Mientras los propietarios ya se encontraban operando en las zonas inundadas, He Zhiqi, vicepresidente sénior de BYD, publicó un mensaje en redes sociales, específicamente en su cuenta de Weibo, recordando que un coche eléctrico “no es una lancha”. El directivo explicó que, si bien la Blade Battery de la marca posee certificaciones de estanqueidad IP67 e IP68, y de fábrica se garantiza que el vehículo puede resistir sumergido hasta un metro de profundidad durante 24 horas sin experimentar fugas eléctricas ni riesgo de incendio en la batería, conducir en aguas profundas sigue siendo un riesgo real que se debe evitar.
Entre los vehículos que se han podido observar en las imágenes, destaca el Denza N9, un gran híbrido enchufable de lujo de la marca que, según información de CarNewsChina, consiguió moverse por zonas de lodo y agua gracias a su sistema de tracción total en las cuatro ruedas con varios motores independientes. También se ha visto circular al Fang Cheng Bao Bao 8, un todoterreno de perfil más robusto con una suspensión diseñada para una mejor distribución de la carga, además de los Denza B5 y B8, que incluyen sistemas de control activo de carrocería capaces de ajustar la altura del vehículo en movimiento para sortear obstáculos.
Además de la asistencia directa en el terreno, varias marcas chinas han destinado fondos para la reconstrucción de la zona. La Fundación Benéfica de BYD ha donado 10 millones de yuanes (equivalentes a aproximadamente 1.47 millones de dólares) para financiar equipos de emergencia y reparar infraestructuras públicas. Xiaomi ha contribuido con la misma cantidad en efectivo, y el grupo Chery ha donado otros 10 millones de yuanes, distribuidos entre ayuda económica y suministros.