La tecnología Vehicle to Load (V2L) en coches eléctricos, que permite usar la batería del vehículo como fuente de energía, ha demostrado su inmenso valor en situaciones de emergencia. Aunque inicialmente su utilidad se cuestionaba, recientes inundaciones en China han puesto de manifiesto cómo estos vehículos se convierten en "baterías rodantes" esenciales, permitiendo cargar dispositivos y mantener la comunicación en momentos críticos.
Se ha vuelto común que las marcas de automóviles exhiban la tecnología V2L, o Vehicle to Load, en sus presentaciones, una función presente en muchos coches eléctricos y algunos híbridos enchufables. Esta capacidad permite utilizar la batería del coche como un depósito de energía para alimentar dispositivos externos. Para demostrarlo, se han visto demostraciones con cafeteras, bicicletas eléctricas o sistemas de iluminación.
Anteriormente, esta característica solía mencionarse de forma superficial, ya que su utilidad práctica no parecía evidente. Preguntas como "¿Quién se prepara un café de cápsulas en la carretera?" o "¿Quién sacrificaría la autonomía de su coche para cargar una bicicleta eléctrica?" surgían con frecuencia. Sin embargo, China está demostrando que esta tecnología posee un potencial mucho mayor del que se pensaba. Incluso en España, durante un apagón generalizado el año pasado, se pudo observar su utilidad de manera limitada. Ahora, las inundaciones en el país asiático están revelando hasta qué punto es indispensable.
En abril de 2025, durante un apagón en España, los propietarios de coches eléctricos tuvieron la ventaja de poder cocinar, mantener sus neveras funcionando y sus teléfonos cargados. Muchos descubrieron entonces que esa función, que el vendedor les había presentado y a la que no habían prestado mucha atención, resultaba ser de gran utilidad. Aunque la interrupción duró solo unas horas, evidenció las ventajas adicionales de poseer un coche eléctrico.
Cuando un país tiene una gran cantidad de este tipo de vehículos y enfrenta problemas graves, el coche eléctrico puede transformarse en una batería móvil que salva vidas. En la región de Guangxi, tras las lluvias históricas provocadas por el tifón Mesaak, numerosas personas quedaron varadas por el agua. Se observó cómo drones de reparto de comida asistían a quienes buscaban refugio en las partes altas de sus hogares, e incluso cómo algunos vehículos "flotantes" eran utilizados para rescatar a los afectados. La situación llegó a tal punto que BYD tuvo que recordar que sus coches no deben ser usados como servicios de emergencia.
Además de estos usos, la proliferación de coches NEV (vehículos de nueva energía, que incluyen híbridos enchufables y eléctricos en China) se ha convertido en una oportunidad vital para que decenas de personas puedan comunicarse con sus familiares y los servicios de emergencia. Medios como Southern Metropolis Daily o Shanghai Daily han compartido imágenes en Weibo donde se ve a grupos de personas congregadas alrededor de los coches, ya que un solo vehículo puede cargar una multitud de teléfonos móviles o baterías portátiles. Esto es posible porque los coches con tecnología V2L pueden suministrar energía a dispositivos externos mediante corriente alterna.
En estas situaciones, se ha utilizado la toma del vehículo y se ha conectado a una regleta de múltiples entradas para aumentar el número de teléfonos que se pueden cargar. El resultado son "baterías rodantes" que permiten mantener activos los teléfonos de decenas de personas en una situación de riesgo.
Es importante señalar, como explican en CarNewsChina, que esta no es la práctica más recomendable y que multiplicar la salida de energía conectando varias regletas puede causar daños tanto a las regletas como a los dispositivos. Lo más notable es que, mientras en Europa la carga bidireccional suele estar limitada a unos 3,6 kW en muchos vehículos, en China esto es una rareza y solo se encuentra en coches de gama baja. Por el contrario, la mayoría de los coches chinos ofrecen capacidades de carga mucho mayores para alimentar otros dispositivos. Incluso se menciona una pick-up de Geely, la Riddara RD6, que es capaz de suministrar hasta 36 kW de potencia, diseñada para alimentar incluso un dron que transporta en su parte trasera.