Volkswagen ha pospuesto la fabricación de celdas de batería en su planta de Sagunto, Valencia, lo que impacta directamente en sus planes de producir vehículos eléctricos asequibles en España. Aunque la compañía asegura que el proyecto no corre peligro, este retraso se atribuye a dificultades en la construcción y a un reposicionamiento estratégico del grupo. La situación plantea desafíos para sus objetivos de emisiones y la obtención de ayudas gubernamentales.
La producción de baterías de Volkswagen en Sagunto, Valencia, experimenta un retraso. Este inconveniente surge debido a que las obras no avanzan según los plazos establecidos, pero el problema es más profundo, ya que la compañía consideraba esta fábrica crucial para el pleno rendimiento de sus planes de fabricación de coches eléctricos en España.
Según informaciones exclusivas, los planes para producir celdas de baterías en la fábrica valenciana de Volkswagen en Sagunto se retrasarán, al menos, "unos meses". Esta información ha sido proporcionada por "fuentes cercanas" a la compañía, y "fuentes no oficiales ligadas al universo de los contratistas no descartan tampoco que la demora esconda cambios más serios en el proyecto". Desde PowerCo, la empresa creada específicamente para el desarrollo de este proyecto, aseguran que los planes se mantienen, aunque refieren que las pruebas llegarán "a finales de 2026" en lugar de septiembre de este año.
Volkswagen había establecido un calendario que preveía tener lista la fabricación de las primeras unidades preserie de celdas de baterías en septiembre de 2026. El objetivo era que, con estas pruebas, la fabricación en masa comenzara durante el primer trimestre de 2027. Sin embargo, desde la compañía aseguran que esto no sucederá "hasta finales de 2026". Se especifica que no será hasta diciembre cuando comenzarán las pruebas. Con el nuevo calendario, la producción final de las celdas podría postergarse hasta casi la mitad del próximo año.
Las informaciones han centrado el motivo del retraso en algunas dificultades durante la construcción. PowerCo, sin embargo, ha informado que está relacionado con que "el Grupo Volkswagen está reposicionando su modelo de negocio hacia una cartera de productos simplificada y optimizada". Un reposicionamiento que apunta a una menor oferta de productos.
Lo que aseguran desde la compañía es que el proyecto no corre peligro, ni por inversiones ni por tamaño. Volkswagen se encuentra en pleno proceso de reestructuración, con la posibilidad de hasta 100.000 despidos en plantas europeas y el posible cierre de algunas de ellas.
El proyecto español, sin embargo, es uno de los más importantes que la compañía tiene a corto plazo. La inversión, sumadas todas las fases, se espera que alcance los 3.000 millones de euros y actualmente trabajan 1.500 personas en su fase de construcción. Para la producción de las celdas preseries se espera emplear a 500 personas.
El mayor problema para Volkswagen con el retraso de estos planes es que la producción final para alimentar las plantas de Barcelona y Navarra se retrasa irremediablemente. En ellas, la compañía producirá los modelos más pequeños con hasta cuatro coches que se moverán en el rango de los 25.000 euros.
Solo en España, Volkswagen invertirá 10.000 millones de euros. De ellos, 3.000 millones se destinarán a la planta de Sagunto, como se ha mencionado, y la misma cantidad está dedicada a la renovación de Martorell. La planta navarra se renovará con una inversión de 1.000 millones de euros y los 3.000 millones restantes serán invertidos en empresas auxiliares de componentes.
Aunque ninguna obra está exenta de retrasos, posponer la producción de las baterías supone un verdadero problema para la empresa. La compañía germana tiene enormes esperanzas depositadas en estos coches para seguir ganando cuota en el mercado del coche eléctrico y que, finalmente, esta tecnología traccione como esperaban. Además, la entrega de las ayudas Perte VEC también está condicionada a cumplir con el calendario previsto.
Pero sobre todo, cada coche vendido representa un alivio en su cuota de emisiones. En 2027 se revisan las emisiones medias que la compañía ha puesto en circulación con cada vehículo vendido. Superar los 93,6 gr/km de CO2 implicará una multa automática, y ya en 2025 la compañía esperaba sanciones multimillonarias. Vender el mayor número posible de coches asequibles el próximo año es esencial para reducir el esperado castigo.