Madrid se convertirá en el escenario de la primera prueba piloto de taxis autónomos con pasajeros reales en la Unión Europea. Empresas como Uber, Cabify y Bolt participarán en esta iniciativa pionera, que busca recopilar datos para futuras regulaciones sobre transporte autónomo en España. La prueba, que comenzará en Madrid y otros dos municipios, contará con una flota inicial de vehículos con automatización de nivel 5.
Los robotaxis han comenzado a operar en varias ciudades del mundo, aunque su uso aún es limitado. En Europa, se espera un aumento en la presencia de estos vehículos. Según informan en Expansión, Madrid será sede de la primera prueba piloto de taxis autónomos con las principales plataformas VTC del mercado en diciembre. Esta será la primera prueba piloto a escala real en la Unión Europea.
Lo que ha pasado. La Comunidad de Madrid iniciará el primer proyecto piloto de robotaxis de la UE con pasajeros reales en el último trimestre de este año. Uber, Cabify y Bolt participarán, y la convocatoria sigue abierta a más empresas. La prueba se realizará en Madrid capital y otros dos municipios, en zonas controladas.
Tal y como comparten desde el medio, la flota inicial estará compuesta por entre 50 y 100 vehículos con automatización de nivel 5, lo que significa que no requerirán conductor humano.
Por qué es un hito. Hasta ahora, ninguna ciudad europea había implementado un proyecto de esta magnitud. La única experiencia previa en la UE fue una prueba limitada en Zagreb con solo dos vehículos. Otros países llevan años de ventaja; Waymo ya opera unos 3.000 coches autónomos en ciudades estadounidenses como San Francisco, Los Ángeles o Phoenix y acumula más de 20 millones de trayectos. En China, empresas como Apollo Go (Baidu), Pony.ai y WeRide suman más de 5.500 vehículos en circulación. Europa, en cambio, aún no había dado el paso.
Cómo funcionará el piloto. Según comparten desde Expansión, en la primera fase, los vehículos tendrán un supervisor humano para vigilar el sistema de conducción automatizada e informar a los usuarios. Tras unas semanas, y dependiendo de los datos recogidos, se pasará a la fase sin conductor. El usuario reservará el coche desde su móvil, accederá al vehículo con el teléfono y llegará a su destino sin nadie al volante.
Entre los fabricantes de vehículos que podrían participar se encuentran Jaguar, el grupo Stellantis y la marca china Arcfox (del grupo BAIC). Desde el medio indican que los operadores tecnológicos serán firmas ya rodadas como WeRide, Baidu, Pony.ai o Waymo.
Legislación. La Dirección General de Tráfico trabaja desde 2015 en un marco jurídico para vehículos automatizados, y la Comunidad de Madrid ha impulsado la creación de la Oficina para los Vehículos y la Movilidad Automatizada (OFVA). El piloto tiene como objetivo recopilar datos reales de uso para sentar las bases de una futura legislación sobre transporte autónomo en España.
Los protocolos incluyen formación específica para policías, bomberos y servicios de emergencias. Anabel Díaz, vicepresidenta de Uber para Europa, Oriente Próximo y África, contaba a Expansión que Madrid tiene "la oportunidad de situarse a la vanguardia de Europa".
Despliegue en Europa. Hace unos meses, Lyft anunció una alianza con la china Baidu para lanzar robotaxis en Reino Unido y Alemania a lo largo de 2026. Uber, por su parte, ya tiene acuerdos con más de 18 empresas de conducción autónoma a nivel global. Europa se está convirtiendo en el próximo campo de batalla del transporte autónomo, y las grandes plataformas saben que quien llegue primero con músculo regulatorio tendrá ventaja.
Y ahora qué. El éxito de la prueba dependerá de que los datos recogidos sean suficientes para construir una regulación sólida, que los usuarios muestren una aceptación razonable de la tecnología, y que las empresas que pretendan participar quieran seguir invirtiendo en la tecnología. Uber ya ha indicado que tiene previsto realizar grandes inversiones en este campo en Madrid. Todas las miradas puestas ahora al proyecto, pues España podría convertirse en un laboratorio de referencia para los robotaxis, al igual que el resto de capitales europeas que ya están en vísperas de aterrizar la tecnología. Veremos en qué queda todo.