Xiong'an: La Ciudad del Futuro en China Lucha por Atraer Residentes a Pesar de su Avanzada Infraestructura

Tecnologia
Xiong'an, la ambiciosa ciudad futurista de China, fue concebida en 2017 para aliviar la congestión de Pekín. A pesar de su infraestructura de vanguardia, incluyendo un "gemelo digital" y una extensa cobertura 5G, la urbe enfrenta el desafío de atraer a la población esperada. Casi una década después de su inicio, la ciudad exhibe un notable desarrollo tecnológico y ecológico, pero su nivel de ocupación se mantiene por debajo de las proyecciones iniciales.

A unos cien kilómetros de Pekín, un tren de alta velocidad llega a una estación diseñada para millones de personas que aún no residen en la zona. Esta estación se encuentra en Xiong'an, la ciudad del futuro que China comenzó a edificar en 2017 y que hoy combina una infraestructura de vanguardia con una ocupación significativamente inferior a lo proyectado. Casi una década después de su concepción, es posible evaluar los logros y las promesas pendientes de este proyecto.

Xiong'an surgió con el objetivo específico de descongestionar la capital china. Pekín, con más de 23 millones de habitantes, ha experimentado un crecimiento desordenado durante años. En abril de 2017, el presidente Xi Jinping presentó Xiong'an como un "proyecto de importancia histórica para el milenio", que integra tres condados rurales de Hebei (Xiongxian, Anxin y Rongcheng) en una única área administrativa, impulsando así su desarrollo y el del puerto cercano de Tianjin. La magnitud de la ciudad es inmensa: el área total planificada abarca 1.770 kilómetros cuadrados, comenzando con 100 kilómetros cuadrados. La fecha estimada para su culminación es 2049, coincidiendo con el centenario de la República Popular China.

Más allá de contar con más de 3.500 estaciones para garantizar una amplia cobertura 5G, Xiong'an se ha construido desde sus inicios con un "gemelo digital". Esto implica que cada nuevo edificio posee una réplica virtual que evoluciona en paralelo con la construcción física. En su núcleo, un cerebro urbano centralizado acumula millones de datos, desde el flujo de tráfico hasta las condiciones ambientales. Un ejemplo práctico ilustra esto: Global Times reporta cómo más de 20.000 sensores viales alimentan un sistema de tráfico que ajusta los semáforos en tiempo real mediante inteligencia artificial, reduciendo a la mitad el número de paradas por vehículo.

Tras nueve años de proyecto, según CGTN, en la nueva ciudad china ya se han erigido más de 5.300 edificios, más de 400 sedes administrativas y 600 empresas de alta tecnología. Entre las últimas compañías que han trasladado sus cuarteles se encuentran Huaneng Group Co o Sinochem Holdings Co, con plantillas de más de mil personas, y también han llegado otras como la Compañía Ferroviaria Beijing-Tianjin-Hebei, China Telecom o China Satellite Network Group. Además, la ciudad ha implementado 16 medidas para simplificar los trámites administrativos y facilitar el establecimiento de talento.

Pero no es solo una ciudad tecnológica: es cada vez más verde y con mayor biodiversidad. Desde 2017 se han añadido 32.200 hectáreas de terreno reforestado, aumentando su superficie vegetal en un 11%, alcanzando un 35,1%. En sus humedales ya habitan 296 especies de aves, lo que representa un incremento de 90 especies. En este ámbito, la tecnología también ha sido de gran ayuda, ya que la monitorización con inteligencia artificial ha mejorado su protección.

Xiong'an cuenta con 20 proyectos de desarrollo social que abarcan desde educación y salud hasta apoyo al empleo o transporte, y los alquileres son bajos. A pesar de todo esto, la ciudad del futuro tiene una asignatura pendiente: atraer a la gente para que viva allí. En marzo de este año, Xi Jinping visitó la ciudad para inspeccionar su progreso, instando a los funcionarios locales a intensificar sus esfuerzos para acelerar el plan urbano. No obstante, ya se han invertido unos 107.086 millones de euros.

El plan maestro 2018-2035 fijaba el objetivo de población en 5 millones de habitantes; sin embargo, según Xinhua, la cifra oficial a finales de 2024 era de 1,36 millones de personas. Si bien es un ritmo de crecimiento notable para una ciudad construida desde cero, aún está muy lejos de la hoja de ruta prevista. Posee todos los ingredientes para el éxito, solo le falta esa vida urbana espontánea. Como sintetiza un estudio de la Universidad de Zhejiang, con Xiong'an, China ha transitado de una "urbanización por cantidad" a una "urbanización por calidad".