Guillermo del Toro canceló en 2011 su ambicioso proyecto de adaptar 'En las montañas de la locura', novela de H.P. Lovecraft. A pesar de contar con James Cameron como productor y Tom Cruise como posible protagonista, el proyecto se frustró tras años de desarrollo. La novela, un clásico del horror cósmico, sigue sin tener una adaptación cinematográfica a la altura.
En marzo de 2011, Guillermo del Toro desistió. Comunicó a su equipo la cancelación definitiva del proyecto en el que habían invertido años. Se descartaron más de trescientas ilustraciones conceptuales, un guion trabajado durante casi una década, James Cameron como productor y Tom Cruise como actor principal. La novela que iba a servir de inspiración, un clásico del horror literario, permanece sin adaptación noventa años después de su publicación.
Texto fundacional. H.P. Lovecraft publicó 'En las montañas de la locura' en 1936 por entregas en la revista 'Weird Tales'. La historia narra el viaje de un equipo de investigadores a la Antártida, donde descubren, dentro de un sistema montañoso colosal, los vestigios de una civilización anterior a la humanidad. Sus creadores, conocidos como "los Antiguos", son seres cuya existencia revela que la humanidad no tiene un lugar privilegiado en el universo, como ocurre en muchos otros relatos del autor. Este esquema sentó las bases del horror cósmico, y su influencia en el cine es evidente en películas como 'Alien' o 'La cosa'.
Marcado a los once años. Guillermo del Toro descubrió la novela siendo niño en México y se convirtió en una obsesión que lo acompañó durante décadas. En 2002 comenzó a trabajar en una adaptación con Matthew Robbins, guionista y colaborador habitual del director en proyectos como 'Mimic' o 'Pinocho'. Completaron un guion, pero las dificultades surgieron al intentar financiarlo: Warner Bros. rechazó el proyecto, y Del Toro se dedicó a otras películas mientras este volvía una y otra vez al cajón: 'Hellboy', 'El laberinto del fauno', 'El Hobbit'...
A punto. En 2010, el proyecto tomó forma, por primera vez en su accidentada trayectoria. James Cameron, tras el éxito de 'Avatar', se unió como productor y Tom Cruise inició negociaciones para el papel principal. La película se filmaría en 3D nativo y sería distribuida por Universal. En 2011, Del Toro trabajaba intensamente en una nueva versión del guion para filmar ese verano, pero en marzo, Universal archivó el proyecto. La razón principal fue el elevado presupuesto de 150 millones para una película de terror para adultos, y Del Toro se negó a reducir la violencia.
Curiosamente, Universal financió después 'Pacific Rim', con un costo de 190 millones de dólares, pero con una violencia mucho menos intensa.
El golpe de gracia: 'Prometheus'. En abril de 2012, del Toro publicó en los foros de su web oficial un texto que relacionaba 'En las montañas de la locura' con 'Prometheus', la película de Ridley Scott. Según el director, ambas compartían una premisa idéntica, escenas muy similares y una revelación final paralela: exploradores de lugares desconocidos descubren una civilización alienígena ancestral y comprenden algo devastador sobre su propio origen.
Más intentos. A pesar de la decepción de 'Prometheus', Del Toro no abandonó el proyecto por completo. Al unirse a Legendary Pictures, consideró la posibilidad de hacer una película PG-13, es decir, con menos violencia. Más adelante, al firmar un contrato con Netflix en 2020, presentó el proyecto a la plataforma, pero fue rechazado. En noviembre de 2022, publicó en Instagram 25 segundos de metraje CGI preparado por Industrial Light & Magic para la versión de 2011. El clip mostraba a los Antiguos con una fidelidad espectacular a la descripción de Lovecraft. Más tarde reconocería que un largometraje en stop-motion podría ser un formato viable para el proyecto.
A finales de 2025, del Toro estrenó 'Frankenstein' en Netflix, otro proyecto que llevaba décadas queriendo realizar. La película fue un éxito en la temporada de premios (nominada a nueve Oscars y ganó tres), de audiencia y de crítica. Quizás sea también, sin que lo sepamos, una puerta abierta para uno de los proyectos más merecidamente legendarios del cine fantástico moderno.