Ganadora de Lotería en Texas Enfrenta Bloqueo de Premio Millonario por Disputa Legal con Aplicación

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Una viuda de Houston, Kristen Moriarty, experimentó la euforia de ganar 83,5 millones de dólares en la Lotería de Texas, solo para ver su premio bloqueado días después. La situación se complicó debido a una investigación y una disputa legal en torno a la aplicación de mensajería que utilizó para comprar su boleto. Este giro inesperado la llevó de la alegría a una batalla legal por el cobro de su fortuna.

“Hice clic y vi confeti y un mensaje que decía: 'Felicidades, has ganado 83,5 millones de dólares'”. Así relata Kristen Moriarty, una viuda de Houston, el momento que en 2025 le trajo la mayor felicidad de su vida: uno de sus boletos de la lotería de Texas había resultado premiado con casi 72 millones de euros, una suma que le permitiría asegurar su futuro y el de sus hijos, además de cumplir sueños. Sin embargo, en cuestión de días, su alegría se transformó en frustración cuando intentó cobrar el premio y se encontró con el pago bloqueado. La razón: una compleja disputa legal y una investigación que afectaba a la aplicación móvil utilizada para la compra del boleto.

La historia de Kristen comenzó como la de millones de personas que, en Estados Unidos y otras partes del mundo, deciden probar suerte con la lotería: compran un boleto, cruzan los dedos y sueñan. En su caso, con justa razón. Los seis números que jugó resultaron ganadores en el sorteo de la Lotería de Texas del 17 de febrero de 2025, lo que se traducía en un premio de 83,5 millones de dólares. Una cifra considerable, especialmente considerando que apenas había invertido 20 dólares en la lotería. Cuando días después descubrió que era la afortunada, la emoción la desbordó. “Estábamos todos llorando. Hemos pasado por mucho. Fue un momento muy feliz”, compartió tiempo después con un periódico local.

No obstante, esas no fueron las últimas lágrimas que la lotería estatal de Texas le hizo derramar a Moriarty; las siguientes brotaron por motivos muy diferentes. Cuando la mujer, viuda y madre de dos hijos, quiso cobrar el premio, descubrió que el dinero estaba bloqueado. No podía acceder a él ni tenía la certeza de que algún día lo haría. La causa: a pesar de tener los seis números ganadores, la administración había iniciado una batalla legal contra Jackpocket, la aplicación intermediaria con la que compró su boleto de lotería. De hecho, existía una investigación abierta que impedía el cobro.

En lugar de adquirir el billete directamente en una tienda física, Moriarty optó por Jackpocket, una aplicación que le permitía realizar la operación desde su teléfono móvil. Ella pagaba y la compañía, dedicada a la mensajería de lotería, se encargaba del resto. Ya la había utilizado antes y, según explica, nunca había tenido problemas para cobrar sus premios, aunque ninguno había alcanzado la suma de 83,5 millones de dólares. “Ella simplemente prefería jugar de esa forma, se sentía más segura y no tenía que salir de casa”, afirmó su abogado, Randy Howry, quien insistió en que la mujer “siguió las reglas correctamente”.

¿Qué sucedió entonces? Moriarty jugó los números correctos en el lugar adecuado, pero no en el momento oportuno. Si la venta se hubiera realizado unos años, o incluso meses, antes, probablemente no habría tenido inconvenientes. Sin embargo, solo unos días después del sorteo del 17 de febrero de 2025, el Senado aprobó un proyecto de ley para prohibir servicios como el que ella había utilizado. El resultado, según informó NBC News en ese momento, fue que una semana después del sorteo, la Comisión de Lotería declaró que la compra de boletos mediante servicios de mensajería no se ajustaba a las leyes de Texas, prohibiendo su uso de forma inmediata. No se aclaró si la medida tenía carácter retroactivo, pero lo cierto es que Moriarty aún no había cobrado su premio millonario.

“Una vez terminé de firmar toda la documentación para reclamarlo me dijeron que no podían seguir adelante y efectuar el pago ese día debido a una investigación ordenada por el gobernador”, relató la mujer en mayo de 2025, varios meses después del sorteo. Ante el bloqueo y la falta de respuestas, Moriarty decidió contratar un abogado, acudió a la justicia y concedió entrevistas a diferentes medios para visibilizar su caso. Inicialmente se resistió a revelar su identidad e incluso se identificó como Jane Doe, pero con el tiempo, medios regionales como Houston Chronicle o The Texas Tribune publicaron su nombre y algunos detalles de su vida.

También se confirmó que Moriarty había tenido tanta buena suerte en la lotería como mala con la ley. Su infortunio fue que la fortuna le sonrió justo cuando el gobierno tenía en la mira a los servicios de mensajería de sorteos debido a casos como el ocurrido en abril de 2023, cuando, tras una “compra masiva” de billetes, se registró un premio de 95 millones. El caso de Moriarty quizás alertó nuevamente a las autoridades de Texas y aceleró la maquinaria legislativa, pero, como reivindica su abogado, “todos sabemos que la Comisión de Loterías no puede cambiar las reglas tras el sorteo”.

Afortunadamente para Moriarty, su batalla judicial no se prolongó demasiado. En agosto de 2025, varios meses después del sorteo, la Comisión de Lotería de Texas anunció que había llegado a “un acuerdo” con ella para desbloquear el pago del premio gordo del 17 de febrero. Sin embargo, todo indica que la mujer no llegó a embolsarse los 83,5 millones de dólares con los que soñaba: el pacto contemplaba un premio único de 45,9 millones antes de impuestos. La mujer asegura que deseaba usar parte del dinero para establecer una beca en honor a su marido y un refugio para animales.