Las Estrellas Orientales se preparan para dos encuentros consecutivos en el Estadio Quisqueya Juan Marichal. Primero se enfrentarán a los Leones del Escogido este viernes, y luego a los Tigres del Licey el sábado. Estos partidos son parte crucial de la actual temporada de béisbol otoño-invernal 2026-2027, donde buscarán mejorar su posición tras recientes derrotas.
El equipo de San Pedro de Macorís, las Estrellas Orientales, tienen programados dos partidos consecutivos en el Estadio Quisqueya Juan Marichal. El viernes se medirán a los Leones del Escogido y el sábado harán lo propio contra los Tigres del Licey, como parte de la continuación del campeonato de béisbol otoño-invernal 2026-2027.
Primero, la novena petromacorisana visitará a los Leones este viernes a las 7:15 de la noche. Este encuentro será el tercer enfrentamiento entre ambos equipos en lo que va de la temporada, con la serie particular empatada a una victoria por cada lado.
Para este compromiso, el mánager de las Estrellas tiene previsto que el lanzador derecho Oscar de la Cruz inicie en el montículo. Esta será su tercera apertura en el torneo y su primera vez enfrentando al equipo escarlata. De la Cruz ostenta un registro de 1-0 con una efectividad de 2.00, habiendo permitido ocho hits, tres carreras (dos limpias), otorgado dos bases por bolas y propinado ocho ponches en un total de nueve entradas lanzadas.
El sábado, a las 5:00 de la tarde, las Estrellas volverán al mismo campo de juego para medirse a los Tigres del Licey. Jaime Barría ha sido designado para ser el abridor en este encuentro.
Las Estrellas llegan a estos desafíos tras sufrir su segunda derrota consecutiva. Su más reciente revés fue un 5-2 frente a las Águilas Cibaeñas en el Estadio Tetelo Vargas, partido que marcó el debut del estelar Trevor Bauer en el béisbol dominicano.
Bauer lanzó cinco entradas, permitiendo dos sencillos y una carrera, concediendo cinco pasaportes y ponchando a cuatro bateadores. Sin embargo, un costoso error de lanzamiento por parte del receptor Leo Bernal permitió a las Águilas tomar la ventaja definitiva con dos anotaciones en la parte alta del undécimo capítulo.
El partido se extendió a entradas adicionales después de que ambos conjuntos terminaran empatados 2-2 en nueve episodios y no lograran anotar en el décimo. Los cibaeños capitalizaron las oportunidades en el undécimo para fabricar tres carreras y asegurar la victoria.
Fue un encuentro con poca ofensiva, donde las Águilas conectaron cuatro imparables, mientras que las Estrellas apenas lograron uno. Con este resultado, las Águilas mejoraron su récord a 3-6, y las Estrellas descendieron al tercer lugar de la tabla de posiciones con una marca de 5-4, acumulando su segundo tropiezo consecutivo.
La victoria de los Leones sobre los Gigantes del Cibao también contribuyó a que el equipo oriental perdiera la segunda posición. Otro factor que perjudicó a los petromacorisanos fue la falta de control de su cuerpo de lanzadores, que concedió 13 bases por bolas y registró ocho ponches, en contraste con el pitcheo de las Águilas que otorgó solo cuatro pasaportes y logró 12 ponches.