La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) ha divulgado una serie de imágenes que documentan cómo los astronautas festejan Halloween a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI). A más de 400 kilómetros de nuestro planeta, las tripulaciones han transformado esta tradición, elaborando disfraces con los recursos disponibles y adaptándose a la ingravidez para personificar a figuras emblemáticas del cine, los videojuegos y la cultura popular, demostrando ingenio y creatividad.
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (NASA) compartió una colección de fotografías que ilustran cómo sus astronautas han conmemorado Halloween en la Estación Espacial Internacional (EEI), situada a más de 400 kilómetros de la superficie terrestre. Utilizando atuendos inspirados en personajes de películas, videojuegos y caricaturas, estas imágenes compilan festividades de diversas expediciones, mostrando cómo los equipos ajustan esta costumbre a las circunstancias del espacio. Allí, no se realizan las visitas habituales para pedir dulces, y algunas vestimentas deben confeccionarse con elementos presentes en la nave. Entre las caracterizaciones notables se encuentran figuras como Superman, Elvis Presley, Darth Vader, Mario Bros. y Spiderman, que han sido parte de las celebraciones organizadas por astronautas de diferentes países.
En 2007, durante la Expedición 16, el astronauta estadounidense Clayton C. Anderson vistió una capa oscura para simbolizar lo que la NASA denominó su “vampiro interno”. Dos años después, en la Expedición 21, la ingeniera de vuelo Nicole P. Stott apareció con un disfraz que incluía una falda naranja de gran tamaño. Durante la Expedición 57, el cosmonauta ruso Sergei Prokopyev se caracterizó como Elvis Presley, mientras que el astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA), Alexander Gerst, optó por Darth Vader, uno de los personajes de la saga Star Wars. En esa misma conmemoración, la astronauta de la NASA Serena Auñón-Chancellor se presentó con un traje de científica. Los tres posaron dentro del módulo experimental japonés Kibo, ubicado en la estación espacial.
La recopilación también incluye a los integrantes de la Expedición 61, entre ellos Christina Koch, Luca Parmitano, Andrew Morgan y Jessica Meir, quienes participaron en la celebración ataviados como personajes de fantasía. En 2022, los astronautas de la Expedición 68 incorporaron nuevas ideas para sus disfraces. Koichi Wakata, Frank Rubio, Nicole Mann y Josh Cassada emplearon contenedores de almacenamiento y bolsas improvisadas para simular la tradición de pedir golosinas. Las fotografías evidencian cómo los tripulantes aprovechan los objetos disponibles en la estación para preparar sus vestuarios, adaptándolos a las limitaciones de espacio y a las condiciones de microgravedad. “El terror continúa”, afirmó la NASA al presentar su recorrido fotográfico por las celebraciones de Halloween efectuadas en el laboratorio orbital.
Halloween no es la única festividad que se conmemora en la Estación Espacial Internacional. Durante más de 25 años de presencia humana ininterrumpida, sus tripulaciones también han festejado Navidad, Acción de Gracias, Hanukkah, Año Nuevo, cumpleaños y festividades nacionales. Estas actividades se llevan a cabo mientras la estación se desplaza a unos 28,000 kilómetros por hora y completa una órbita alrededor de la Tierra aproximadamente cada 90 minutos. Para las celebraciones especiales, los astronautas disponen de alimentos preparados por el Laboratorio de Sistemas Alimentarios Espaciales del Centro Espacial Johnson, en Houston, Estados Unidos. Antes de viajar al espacio, las tripulaciones eligen sus menús con el asesoramiento de nutricionistas y especialistas en alimentos. Además, algunas misiones de abastecimiento transportan provisiones destinadas a fechas especiales. Entre los productos utilizados en estas celebraciones se encuentran pavo, judías verdes, salmón ahumado, caramelos, mantequilla de almendras y hummus. Los astronautas también intercambian pequeños obsequios, colocan decoraciones dentro de los módulos y realizan videollamadas con sus familiares, mientras prosiguen con las actividades científicas programadas. Con esta compilación, la NASA demuestra cómo las tradiciones terrestres también encuentran lugar entre las tripulaciones que residen y laboran en órbita, incluso en un entorno caracterizado por la microgravedad y las exigencias de las misiones espaciales.