Según un reporte de Axios, el exsecretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, habría manifestado su desacuerdo con un plan del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, para que El Salvador tuviera un rol más activo en las operaciones contra las pandillas en Haití, con respaldo de Estados Unidos. A pesar de la presunta reticencia de Rubio, el entonces presidente Donald Trump habría expresado su apoyo a la iniciativa de Bukele. La propuesta salvadoreña busca abordar la creciente crisis de seguridad en Haití, donde las bandas armadas controlan grandes áreas del país.
El exsecretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, presuntamente se opuso a una iniciativa del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, para que su nación asumiera un papel más relevante en las acciones destinadas a combatir a las bandas criminales en Haití, con el apoyo de Estados Unidos. Esta información fue publicada por el medio Axios. De acuerdo con fuentes citadas por la publicación estadounidense, Bukele había sugerido al gobierno del entonces presidente Donald Trump que El Salvador pacificara Haití actuando como una fuerza delegada por Estados Unidos. No obstante, Rubio habría preferido que Washington se mantuviera al margen de dicha propuesta. “Rubio quería evitar involucrarse en eso. Desea mantener a Haití fuera del foco de atención”, comentó una persona familiarizada con las conversaciones, citada por Axios. La publicación también indica que Bukele solicitó a Estados Unidos armamento, incluyendo vehículos aéreos no tripulados y aeronaves de transporte, pero esta petición fue rechazada oficialmente, según otra fuente. El medio añade que Colombia podría funcionar como un intermediario no oficial para suministrar recursos a las fuerzas salvadoreñas sin que Washington se involucre directamente en la misión.
A pesar de las reservas atribuidas a Rubio, el presidente Donald Trump habría manifestado su aprobación para que Bukele continuara con sus planes durante una conversación telefónica el martes 27 de octubre, según fuentes citadas por Axios. Durante la charla, Bukele habría buscado confirmar que Trump no se opondría a la expansión de la presencia militar salvadoreña en Haití. Según el medio, el mandatario estadounidense le respondió: “Haz lo que consideres necesario”. El gobierno haitiano habría otorgado su consentimiento para el despliegue, mientras que El Salvador anunció el envío de hasta 2,000 militares al territorio haitiano. De acuerdo con las fuentes citadas por Axios, esa cantidad podría incrementarse al doble o al triple.
El Salvador forma parte de la Fuerza de Represión de Pandillas (GSF), una iniciativa creada bajo el marco de las Naciones Unidas para contribuir a enfrentar la violencia de los grupos armados en Haití. El despliegue salvadoreño también se produce después de que cuatro técnicos de aviación de ese país fueran emboscados el 18 de octubre y permanecieran desaparecidos, según información citada por Axios. Tras el incidente, Bukele advirtió a los líderes de las bandas haitianas que habría consecuencias si los cuatro militares no eran recuperados con vida. La crisis de seguridad sigue afectando a Haití, donde las pandillas mantienen el control de vastas zonas del territorio y han causado miles de muertes. En ese contexto, la propuesta de Bukele plantea una mayor participación salvadoreña, mientras persisten las diferencias sobre el grado de implicación directa de Estados Unidos. Axios señala que esta iniciativa podría convertirse en una prueba para el modelo de cooperación entre gobiernos y empresas privadas de seguridad en la región, en momentos en que el país caribeño sigue buscando una solución a la violencia y a la inestabilidad política.