Trump avala a Bukele para reforzar significativamente el despliegue militar en Haití

Internacionales
El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, recibió el visto bueno de Donald Trump para intensificar la presencia de tropas en Haití. Esta decisión surge tras el secuestro de cuatro militares salvadoreños por bandas armadas, impulsando a El Salvador a considerar duplicar o triplicar su contingente inicial. Aunque Estados Unidos no participará directamente, Bukele busca replicar su estrategia de mano dura para desmantelar las estructuras criminales haitianas.

En Santo Domingo, el presidente estadounidense, Donald Trump, autorizó a su homólogo salvadoreño, Nayib Bukele, a incrementar de forma considerable el número de efectivos militares en Haití. Esta medida surge después de que cuatro soldados salvadoreños fueran emboscados y raptados por grupos armados en dicho país, según un reporte exclusivo del portal norteamericano Axios.

De acuerdo con el periodista Marc Caputo, Bukele mantuvo una charla telefónica con Trump para asegurarse de que Washington no presentaría objeciones a una escalada militar de gran envergadura. Ante la consulta, el líder estadounidense le indicó a Bukele que procediera como fuera necesario para afrontar la situación, en un momento en que el gobierno haitiano ya había dado su consentimiento para el despliegue. “Haz lo que tengas que hacer”, citó Trump, según sus fuentes. El Salvador, que inicialmente había anunciado el envío de hasta 2,000 soldados para unirse a la Misión de Apoyo a la Seguridad en Haití, ahora contempla duplicar o triplicar esa cifra.

La determinación se fortaleció luego de que cuatro técnicos de aviación salvadoreños desaparecieran a mediados de octubre, lo que llevó a Bukele a advertir a los cabecillas de las pandillas haitianas que el ataque tendría severas repercusiones si los rehenes no eran liberados con vida. A pesar del respaldo verbal de Trump, la administración estadounidense mantiene una posición de prudencia operativa. Fuentes consultadas por Axios señalaron que el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, prefirió que Washington se mantuviera al margen de una intervención directa, con la intención de no comprometer recursos ni asumir un rol principal en el conflicto interno de la nación vecina.

Debido a esto, la solicitud de Bukele para obtener equipamiento militar estadounidense, como drones y aeronaves de transporte, fue denegada formalmente por el Departamento de Estado. En ese sentido, la fuerza militar de El Salvador operará en el terreno en coordinación con las autoridades locales y con el apoyo de empresas de seguridad privada. Con este despliegue, Bukele aspira a replicar en territorio haitiano la estrategia de mano dura que aplicó contra las pandillas en El Salvador, en un esfuerzo por desmantelar las organizaciones criminales que controlan gran parte de Puerto Príncipe y han provocado el aplazamiento de las elecciones presidenciales.

Tensión en Haití

Después de varias advertencias del presidente salvadoreño a las bandas haitianas, este jueves volvió a dirigirse a ellas, dado que los soldados salvadoreños continúan desaparecidos desde el 18 de octubre. Bukele afirmó que sus fuerzas militares poseen la capacidad de erradicar a las pandillas que operan en Haití, mientras mantiene una operación de rescate de cuatro militares salvadoreños extraviados tras una emboscada en las afueras de Puerto Príncipe. “Si acabamos con las pandillas de acá, podemos acabar con ellos. Es decisión de ellos si quieren que los acabemos o no”, declaró el mandatario durante un encuentro con la prensa, en el marco de la visita oficial de la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, a El Salvador.

Bukele advirtió que el despliegue militar proseguirá mientras los cuatro efectivos permanezcan desaparecidos, pero aseguró que las tropas salvadoreñas abandonarán el territorio haitiano inmediatamente si los militares son liberados. “Si nos entregan a nuestros aerotécnicos vivos, ese mismo día nos regresamos”, afirmó.

Bukele asegura que no busca invadir Haití

Ante las preguntas sobre el alcance de la operación, el mandatario negó que se tratara de una invasión o de un intento de ejercer control sobre territorio haitiano. “Nosotros no somos un Ejército invasor, ni tenemos ninguna intención neocolonialista”, sostuvo. En una publicación en su cuenta de X, Bukele reiteró que su Gobierno no pretende dominar al pueblo haitiano y aseguró que la misión tiene como objetivo exclusivo recuperar con vida a los cuatro militares desaparecidos. “Nuestra intención es una misión de rescate de nuestros aerotécnicos. Nuestro objetivo es rescatarlos con vida y en ese camino vamos a darle una lección a las pandillas que los secuestraron”, expresó. Asimismo, aseguró que las fuerzas salvadoreñas tienen experiencia enfrentando estructuras criminales y que están preparadas para actuar contra los grupos armados haitianos.