Residentes de Brisa Alegre, en Santo Domingo Norte, han alertado sobre la actividad de camiones privados que estarían vertiendo grandes volúmenes de residuos en un sitio no autorizado. La preocupación se centra en el impacto ambiental, especialmente en los acuíferos y el río Higüero, un ecosistema vital para la región. Se exige a las autoridades investigar la procedencia de los vehículos y la identidad de los responsables.
Un residente de Santo Domingo Norte ha presentado una queja formal, indicando que vehículos de carga “particulares” supuestamente están depositando considerables volúmenes de desperdicios en un tiradero ilegal en el área de Brisa Alegre, específicamente en Higüero Abajo. El informante aseguró que varias de estas unidades circulan sin matrícula ni identificación visible. En los materiales audiovisuales entregados a la redacción de N Digital, se aprecia un camión detenido en la vía, del cual se estarían descargando supuestamente materiales cuyo contenido aún no ha sido determinado. Esta denuncia surge como seguimiento a los reclamos previos de los habitantes de la zona, quienes previamente habían alertado sobre la acumulación de residuos en una propiedad local y los potenciales peligros medioambientales para los mantos acuíferos del río Higüero.
Según la explicación del denunciante, los vehículos de transporte no tienen logos, lo cual complica la identificación de las empresas a las que pertenecen. Adicionalmente, sostuvo que ciertos camiones presuntamente transitan sin placas, por lo que solicitó que se investigue su origen y se determine quiénes son los encargados de arrojar los desechos en ese lugar.
El ciudadano manifestó su sospecha de que los residuos podrían provenir de negocios, tales como hoteles o supermercados, aunque reconoció que no ha podido verificar dicha información. Los habitantes de la comunidad han advertido que los desechos y sus líquidos lixiviados podrían esparcirse a través de los mantos acuíferos y los sistemas de drenaje de las quebradas que desembocan en el río Higüero. Esto representaría un riesgo para este ecosistema, el cual forma parte del Cinturón Verde de Santo Domingo y de la microcuenca que da origen al río Isabela.
Frente a esta situación, los denunciantes reafirmaron su llamado a las entidades gubernamentales pertinentes para que investiguen el vertido de basura, identifiquen a los culpables y apliquen las acciones necesarias para prevenir posibles daños ecológicos.