Human Rights Watch (HRW) ha emitido una seria advertencia sobre los peligros que enfrentarían miles de haitianos si se revoca su Estatus de Protección Temporal (TPS) tras la decisión del Tribunal Supremo de EE. UU. La organización destaca la grave crisis de violencia y humanitaria en Haití, así como el impacto económico negativo que la deportación tendría en Florida, donde esta comunidad contribuye significativamente a la economía local. El informe revela un profundo temor entre los inmigrantes ante la posibilidad de ser devueltos a su país de origen.
La entidad Human Rights Watch (HRW) alertó este jueves que la anulación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los ciudadanos haitianos, a raíz de la resolución del Tribunal Supremo de Estados Unidos, pondría a miles de individuos en situaciones de alto riesgo en Haití. Además, tendría un efecto económico considerable, especialmente en el estado de Florida, donde esta población aporta alrededor de 2,600 millones de dólares anualmente a la economía regional.
En un estudio basado en entrevistas a 40 haitianos con TPS en Miami y a 15 representantes de organizaciones comunitarias, HRW detectó un "miedo generalizado" entre los inmigrantes ante la perspectiva de ser deportados a Haití, un país que, según la organización, atraviesa una profunda crisis de violencia y una emergencia humanitaria. "Perder el TPS sería equivalente a una condena a muerte. Si me envían de regreso a Haití, la gente asumirá que poseo dinero por haber residido en el extranjero. Intentarán extorsionarme o secuestrarme. Y como no dispongo de fondos ni ahorros para pagar, me asesinarán", manifestó un haitiano de 28 años citado en la investigación.
La organización atribuyó esta situación a la decisión del Tribunal Supremo que la semana pasada autorizó a la administración de Donald Trump a cancelar el TPS, el cual protegía de la deportación a aproximadamente 350,000 haitianos. HRW sostuvo que esta medida expone a estas personas a retornar a un país donde, entre enero de 2025 y marzo de 2026, se registraron más de 8,200 homicidios y donde las bandas criminales controlan cerca del 90% de Puerto Príncipe.
El informe también subraya que Haití enfrenta una severa crisis humanitaria, con 1.5 millones de personas desplazadas internamente, de las cuales la mitad son menores de edad, y 5.83 millones de individuos, lo que equivale al 52% de la población, en situación de inseguridad alimentaria aguda, el nivel más elevado registrado, según la organización. "Sin las salvaguardias del TPS, los haitianos corren el riesgo de ser enviados de vuelta a una de las crisis de derechos humanos más devastadoras del planeta", declaró Juanita Goebertus, directora para las Américas de HRW.
Tras el dictamen judicial y la finalización de las protecciones este mes, Goebertus urgió al Congreso de Estados Unidos a tomar medidas para mantener el TPS y prevenir el regreso de los beneficiarios a Haití. El reporte también advierte sobre las repercusiones económicas que acarrearía la eliminación del programa en Florida, donde reside aproximadamente la mitad de los haitianos amparados por el TPS, unos 158,000 inmigrantes que laboran en sectores como la salud, el cuidado de ancianos, la construcción, el turismo y la hotelería.
Según datos de FWD.us, una organización especializada en políticas migratorias citada por HRW, los beneficiarios del TPS generan 2,600 millones de dólares anualmente para la economía de Florida, de los cuales cerca de 1,500 millones corresponden a la zona metropolitana de Miami. Asimismo, la organización Sant La Haitian Neighborhood Center, que colaboró en la elaboración del informe, advirtió que la supresión del TPS también desencadenaría una crisis para miles de familias haitianas que residen en Estados Unidos. "Las consecuencias de las acciones de la Administración Trump se sentirán no solo por los haitianos beneficiarios del TPS, sino también en los lugares de trabajo, las escuelas y las comunidades que dependen de ellos", afirmó Thamara Labrousse, directora ejecutiva de Sant La.