En Santo Domingo, el concepto de discoteca ha evolucionado, y la ausencia de pistas de baile dedicadas ha impulsado a diversos bares a convertirse en el escenario preferido para los entusiastas del baile. A pesar de su diseño original, estos establecimientos son transformados por los visitantes en vibrantes espacios donde la música tropical y el baile son los protagonistas, reflejando el arraigado instinto danzario dominicano.
El concepto de discoteca en Santo Domingo ha modificado sus características, y aquellos establecimientos que podrían ser considerados como tales, carecen del componente esencial de estos lugares: la pista de baile. Por esta razón, es común que en muchos bares, incluso sin un área específicamente designada para bailar, los asistentes lo hagan entre sillas y mesas, ya que es bien sabido que los dominicanos poseen en su herencia cultural una inclinación natural por la danza, convirtiendo sitios que no son discotecas en vibrantes centros de baile.
Ejemplos de esto son lugares como el Bar & Museo del Ron Dominicano, Parada 77 Bar, Pa’los Bar y Tapas, Scissors Bar & Lounge, Maxula Bar & Grill, Miami Hot Bar & Lounge, entre muchos otros, que por su diseño y denominación, no deberían estar enfocados al baile. A estos se suma el emblemático El Sartén, que, al igual que los previamente mencionados, no dispone de un amplio espacio para que los clientes bailen; sin embargo, sí anima al público a hacerlo en su reducida pista, donde se congregan los conocedores del son, la salsa y el merengue clásico.
Una parte considerable de la juventud dominicana muestra ahora interés en aprender a bailar ritmos como la bachata y la salsa, lo que los lleva a inscribirse en academias donde reciben instrucción para luego exhibir sus nuevas destrezas en estos locales. “Además de que adoro bailar, me agrada mucho observar la actitud de las personas que asisten”, comenta Nairoby De Los Santos, una visitante frecuente de estos sitios. De Los Santos, quien también se dedica a la enseñanza a través de su proyecto, “Baila con Nai”, añade que en estos ambientes no es necesario conocerse previamente, y que “con un simple: ¿Podemos bailar?” se inicia la interacción, resaltando también “la excelente atmósfera y los vínculos que se forman” mediante esta actividad, algo que considera muy gratificante.
Bar & Museo del Ron Dominicano (Calle Isabel La Catolica # 261)
Como su nombre indica, este lugar es un museo donde los visitantes pueden apreciar una colección de objetos relacionados con el ron y su historia en la República Dominicana. Su espacio es actualmente aprovechado por un público joven deseoso de bailar, al que se unen grupos de escuelas de baile y, por supuesto, turistas atraídos por su valor histórico y cultural.
Parada 77 Bar (Calle Isabel la Católica # 255)
Casi contiguo al Bar & Museo del Ron Dominicano, se encuentra Parada 77. Aunque en sus inicios, hace veinticinco años, era un refugio para la bohemia urbana, visto como la continuación del legendario Soho Bar en la zona universitaria, con una clientela intelectual y artística orientada a la canción de autor o el pop y rock, hoy es un lugar frecuentado principalmente por personas que buscan bailar música tropical.
El Sartén (Calle Hostos #153)
De todos estos establecimientos, El Sartén es el sitio más emblemático para el baile sin ser una discoteca. Fundado en 1992, congrega a una comunidad adulta de bailarines de clásicos de la música sonera, salsera y merenguera.
Pa’los Bar y Tapas (Roberto Pastoriza # 467, Plaza Dorada)
Este bar y restaurante, con una terraza al aire libre, está teóricamente más enfocado en las bebidas y la gastronomía; sin embargo, en su interior hay un área para el baile, y los jueves se promocionan para el público que desea practicar sus pasos de salsa, merengue, bachata o reguetón.
Scissors Bar & Lounge (Av. 27 de febrero, Plaza Boyero II)
De manera similar, en este lugar el concepto de Bar & Lounge, como era de esperarse, se presta para el baile al que invita la música, especialmente los viernes y los domingos.
Maxula Bar & Grill (Calle Cub Scouts casi esquina avenida Tiradentes)
Como su denominación sugiere, aunque en teoría se orienta a todo tipo de bebidas, también invita a bailar, sobre todo los jueves.
Miami Hot Bar & Lounge (Calle Cub Scouts esquina avenida Tiradentes)
Casi al frente del anterior, este es un local cerrado que, además de ofrecer bebidas, permite a sus visitantes disfrutar de la música tropical para bailar.