El Ministerio de Salud Pública y CONAVIHSIDA en República Dominicana explican que el reciente aumento en las cifras de VIH se debe a una mayor capacidad de detección y diagnóstico, más que a un incremento acelerado de nuevos contagios. A pesar de estos avances, el principal reto sigue siendo la reincorporación de pacientes que han interrumpido su tratamiento. Este fenómeno subraya la necesidad de fortalecer las estrategias de salud pública para una atención continua y efectiva.
En lugar de atribuir los datos a una escalada rápida de nuevas infecciones, el Ministerio de Salud Pública y el Consejo Nacional para el VIH y el Sida (CONAVIHSIDA) afirman que estas cifras reflejan principalmente una mejor habilidad para descubrir, diagnosticar y añadir al sistema de salud a personas que ya vivían con el virus. Sin embargo, reconocen que lograr que quienes abandonaron su terapia regresen sigue siendo uno de los mayores desafíos para la respuesta nacional.
Descubrimientos que activaron las alertas
Uno de los hallazgos que más llamó la atención fue el aumento de individuos que comenzaron el tratamiento antirretroviral. De acuerdo con los datos del Sistema de Registro Nominal de Atención Integral (SIRNAI), durante todo el año 2025 se sumaron 30 pacientes, mientras que entre enero y junio de 2026, la cantidad subió a 2,271, el mayor incremento registrado en los últimos años.
Respecto a este comportamiento, el ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, aseguró que los números no demuestran un crecimiento “exorbitante” de las infecciones, sino un fortalecimiento de las campañas de búsqueda activa y diagnóstico. “Cuando se busca más, se investiga más y se profundiza más, aparecen más números. Esas personas ya estaban presentes. Lo que sucede es que ahora las estamos identificando e integrando al sistema de salud”, manifestó.
Ozama concentra más pacientes; el Cibao gana relevancia en los nuevos ingresos
Otro de los informes mostró que la región Ozama registró 1,121 nuevos pacientes incorporados al tratamiento durante el primer semestre de 2026, aproximadamente la mitad de todos los ingresos a nivel nacional. Además, agrupa a 35,644 pacientes registrados, lo que equivale a casi el 44 % del total del país. Las estadísticas también revelaron un crecimiento en las provincias del Cibao, cuyas cuatro regiones acumularon 525 nuevos ingresos durante el mismo periodo. Cibao Norte lideró esos registros con 257 pacientes, seguido por Cibao Nordeste (101), Cibao Sur (89) y Cibao Noroeste (78).
El director ejecutivo de CONAVIHSIDA, Rafael Enrique González, explicó que la gran cantidad de pacientes registrados en Ozama se debe principalmente a que esa región incluye el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo, la zona más poblada del país. “Es una de las áreas con mayor densidad de población y, por ende, hay una mayor cantidad de personas y más posibilidades de encontrar individuos afectados con VIH”, afirmó.
Más de 22 mil pacientes abandonaron el tratamiento
La investigación periodística también reveló que más de 22 mil pacientes registrados figuran actualmente como inactivos, alrededor del 36 % de los pacientes inscritos en el sistema nacional, que reúne entre 81 mil y 86 mil personas. Solo la región Ozama concentra 10,723 pacientes inactivos, la cifra más alta del país.
Ante esta situación, González informó que CONAVIHSIDA, el Ministerio de Salud Pública y el Servicio Nacional de Salud están desarrollando estrategias para localizar y reincorporar a quienes abandonaron la terapia antirretroviral. “Estamos creando planes y acciones para ir en búsqueda de esos casos y recuperar a esas personas”, sostuvo. En la misma línea, Atallah aseguró que el sistema de salud continuará dando seguimiento a esos pacientes. “Si ellos se retiran, nosotros vamos a seguir buscándolos para que regresen. No podemos forzar a nadie a recibir tratamiento, pero sí vamos a promover al máximo que lo reciban”, manifestó.
Adultos concentran la mayor carga de pacientes
Otro de los análisis evidenció que la mayoría de los pacientes registrados en el país se ubica entre los 30 y 54 años. El grupo de 35 a 39 años encabeza las estadísticas con 10,581 pacientes, seguido por las personas de 40 a 44 años (10,547), 45 a 49 años (10,515), 30 a 34 años (9,590) y 50 a 54 años (9,280). En conjunto, estas edades reúnen más de la mitad de todos los pacientes registrados en el sistema.
En contraste, las cifras descienden considerablemente entre niños y adolescentes. Los registros muestran 24 pacientes menores de un año, 155 entre 1 y 4 años, 229 entre 5 y 9, 274 entre 10 y 14 años y 880 adolescentes de 15 a 19 años. Durante sus declaraciones, González informó que en el país viven alrededor de 2,000 niños con VIH y destacó que más del 90 % recibe tratamiento y mantiene la carga viral suprimida.
Haitianos representan el principal grupo extranjero
La serie de investigaciones también estableció que 59,018 pacientes registrados son de nacionalidad dominicana, equivalentes al 72.54 % del total. La segunda nacionalidad con mayor presencia es la haitiana, con 21,600 pacientes, el 26.55 % de todos los registros, convirtiéndose en el principal grupo extranjero atendido por el sistema nacional. Al referirse a las poblaciones vulnerables, González explicó que la mayor prevalencia del virus continúa registrándose entre las mujeres trans, seguidas por las trabajadoras sexuales, con alrededor del 4.5 %, y la población migrante haitiana, con aproximadamente 4.2 %. Recordó, además, que la prevalencia del VIH en la población general dominicana permanece por debajo del 1 %.
Gobierno garantiza medicamentos
Como parte de la respuesta a las inquietudes sobre la sostenibilidad de los programas de atención, Atallah aseguró que el país dispone de un fondo integrado a la Seguridad Social que garantiza la cobertura del 100 % de los medicamentos antirretrovirales, incluso ante una eventual reducción del financiamiento internacional. El ministro explicó que este mecanismo también cubre enfermedades asociadas al VIH, como la hepatitis y la tuberculosis, y destacó que República Dominicana ha sido reconocida internacionalmente por los avances alcanzados en la respuesta a la epidemia. “Los 40 años de progresos que hemos logrado no pueden perderse por realizar una transición apresurada”, afirmó.
Mientras las estadísticas muestran un crecimiento sin precedentes en la incorporación de pacientes al sistema y miles de personas fuera del tratamiento, las autoridades sostienen que el desafío actual no radica únicamente en detectar nuevos diagnósticos, sino en asegurar que quienes viven con VIH permanezcan vinculados de forma continua a la atención médica y al tratamiento.