El partido Fuerza del Pueblo ha expresado su inquietud sobre el estado de la biodiversidad en República Dominicana. Señalan que la gestión ambiental deficiente y la aplicación limitada de las leyes son factores clave. Urgen a priorizar la protección de los recursos naturales, vinculándola directamente con la seguridad hídrica y la salud pública.
Fuerza del Pueblo advirtió este viernes que la diversidad biológica dominicana sigue expuesta a riesgos, debido a las deficiencias en la administración del medio ambiente, la poca firmeza en la ejecución de las leyes y la carencia de políticas preventivas que sean realmente eficaces para la protección de los recursos naturales.
La postura fue comunicada por el secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la agrupación, Paino Abreu, en conmemoración del Día Internacional de la Diversidad Biológica.
Mediante un comunicado, la organización política mantuvo que la protección de la biodiversidad debe tomarse como una prioridad estratégica a nivel nacional, considerando que está estrechamente relacionada con la seguridad del agua, la salud de los ciudadanos, la estabilidad del clima y la calidad de vida de la población.
Igualmente, señaló que, si bien el país cuenta con un marco legal ambiental extenso, aún existen puntos débiles en la forma en que se aplican las regulaciones, especialmente cuando se contraponen a intereses económicos y presiones sobre ecosistemas que son vulnerables.
La Fuerza del Pueblo indicó que uno de los problemas principales sigue siendo la situación del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP).
De acuerdo con Paino Abreu, la existencia de más de 132 unidades de conservación no asegura una protección real cuando hay limitaciones de presupuesto, falta de supervisión, pocos guardaparques y ausencia de planes de gestión que estén actualizados.
La organización también manifestó su preocupación por temas como la deforestación, los incendios en los bosques, la contaminación, la extracción de materiales en los ríos, la presión de la minería y el crecimiento urbano y turístico sin una planificación adecuada.
Adicionalmente, alertó sobre la fragmentación ecológica de las áreas que están protegidas y la falta de corredores biológicos y programas que restauren las cuencas hidrográficas.
En ese orden de ideas, Paino Abreu exigió al Gobierno Central que pase de un discurso ambiental a una gestión que se base en un presupuesto adecuado, transparencia y sanciones que sean verdaderamente efectivas ante las infracciones ambientales.
Entre las principales peticiones que se hicieron están el aumento de la inversión pública en las áreas protegidas, el fortalecimiento de la supervisión del medio ambiente y la realización de evaluaciones del impacto ambiental con independencia técnica y rigor científico.