República Dominicana fue el Segundo Mayor Receptor de Inversión Extranjera en el Caribe durante 2025, según Informe de la UNCTAD

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República Dominicana se posicionó como el segundo mayor receptor de inversión extranjera directa (IED) en el Caribe en 2025, atrayendo aproximadamente US$5,000 millones, lo que representa el 27% del flujo regional, excluyendo centros financieros extraterritoriales. Este incremento del 11.3% respecto al año anterior, según datos preliminares del Banco Central, subraya el crecimiento económico del país. El turismo y la energía fueron los sectores clave que captaron la mayor parte de este capital, mientras la nación busca diversificar aún más sus fuentes de inversión.

República Dominicana se consolidó como el segundo principal destino de inversión extranjera directa (IED) en la región del Caribe durante el año 2025, registrando aproximadamente US$5,000 millones. Esta cifra representa el 27% de los flujos regionales, sin considerar los centros financieros extraterritoriales, de acuerdo con el informe de inversión del Caribe 2026, elaborado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). Las estimaciones preliminares del Banco Central de la República Dominicana (BCRD) especifican que la nación recibió US$5,032.3 millones en IED al finalizar 2025, lo que implica un aumento de US$509.1 millones, equivalente a un 11.3%, en comparación con el 2024.

A nivel regional, Guyana lideró el listado, captando alrededor de US$9,000 millones, lo que constituyó el 49% de los capitales foráneos en el Caribe. República Dominicana se ubicó en la segunda posición, seguida por Surinam, que percibió aproximadamente US$2,000 millones, correspondientes al 11%. En conjunto, estas tres naciones concentraron el 87% de la inversión extranjera directa documentada en la zona durante 2025. En ese periodo, los flujos regionales experimentaron un incremento del 9%, alcanzando cerca de US$18,000 millones, sin incluir los centros financieros extraterritoriales de las Islas Vírgenes Británicas y las Islas Caimán.

Turismo y energía concentraron la mitad de la inversión en RD

Según el Banco Central, los sectores de turismo y energía captaron en conjunto más de la mitad de la inversión extranjera directa que llegó a República Dominicana en 2025. El turismo atrajo el 26.3% de los flujos, mientras que el sector energético recibió el 23.8%. Este último ha incrementado su participación en la inversión foránea, pasando del 9.2% en 2019 al 23.8% al cierre de 2025, impulsado principalmente por los estímulos gubernamentales dirigidos al desarrollo de fuentes de energía renovable. El sector inmobiliario también se destaca entre los destinos importantes del capital extranjero, mostrando un crecimiento estrechamente ligado al fomento de la actividad turística.

En una conversación con Bloomberg Línea, durante el Foro Mundial de Inversiones 2026, que se celebró en Doha, Catar, Amelia Santos Paulino, quien dirige la Unidad de Investigación sobre Inversiones de la UNCTAD, explicó que las diferencias entre los principales receptores de inversión en el Caribe se deben tanto a sus recursos naturales como a las estrategias de desarrollo económico de cada país. Mientras Guyana y Surinam han atraído grandes capitales relacionados con sus recursos naturales, República Dominicana ha impulsado una estrategia de diversificación para captar inversiones en diversas actividades productivas. “República Dominicana cuenta con uno de los servicios logísticos más modernos de la región”, afirmó Santos Paulino. La funcionaria también resaltó las oportunidades de inversión en energías renovables, transición energética, infraestructura portuaria, manufactura y servicios logísticos. Además, indicó que han comenzado a recibir inversiones sectores emergentes como la economía espacial, la inteligencia artificial y los semiconductores. “También se están observando inversiones en nuevos campos, incluyendo la economía del espacio, la inteligencia artificial y los subsectores vinculados a la inteligencia artificial como los semiconductores”, explicó. Estas iniciativas corresponden a una estrategia de mediano plazo orientada a expandir la capacidad productiva nacional y atraer capital hacia actividades que complementen los sectores tradicionales de la economía dominicana.

Exportaciones dominicanas aumentaron un 14.4% en 2025

El aumento de la inversión extranjera directa estuvo acompañado de resultados positivos en otros componentes del sector externo dominicano. De acuerdo con el BCRD, las exportaciones totales alcanzaron US$15,930.6 millones en 2025, lo que representa un incremento del 14.4% con respecto a 2024. Dentro de estas, las exportaciones de oro sumaron US$2,413.2 millones, unos US$913.3 millones más que el año anterior, para un crecimiento interanual del 60.9%. El Banco Central atribuyó este resultado a las mejoras en la producción y a los precios históricos alcanzados por el mineral en los mercados internacionales. Por su parte, las exportaciones de las zonas francas totalizaron US$8,548.6 millones, con un aumento interanual del 0.6%. Estos resultados reflejan la contribución de las actividades exportadoras a la generación de divisas y a la economía nacional.

Turismo generó US$11,318.5 millones en ingresos

Los ingresos provenientes del turismo también mostraron un crecimiento durante 2025. Al finalizar el año, alcanzaron US$11,318.5 millones, unos US$346.1 millones más que en 2024, para un incremento del 3.2%. Este resultado estuvo principalmente relacionado con el aumento en la llegada de visitantes, que sumaron 11.6 millones durante el año. A estos ingresos se añadió el crecimiento de las remesas, cuyos flujos aumentaron un 10.3% en comparación con 2024, según el Banco Central. En conjunto, los ingresos de divisas procedentes de la inversión extranjera directa, las remesas, el turismo, las exportaciones de bienes y otros servicios superaron los US$47,300 millones en 2025, aproximadamente US$3,400 millones más que el año previo. El BCRD indicó que estos flujos contribuyeron a la relativa estabilidad del tipo de cambio. La institución también reafirmó su compromiso de monitorear el panorama económico internacional y aplicar las medidas necesarias para contrarrestar sus posibles repercusiones sobre la economía dominicana, con el propósito de mantener la estabilidad de los precios y del mercado cambiario.

La diversificación económica, uno de los principales desafíos

Aunque República Dominicana se mantiene entre los destinos principales de inversión extranjera en el Caribe, uno de los retos consiste en expandir la capacidad productiva y lograr que los capitales impulsen una mayor variedad de actividades económicas. Santos Paulino identificó la falta de coordinación regional como uno de los obstáculos para ampliar las oportunidades de inversión entre los países caribeños. “No existe una coordinación, no hay una política de atracción de inversión regional”, señaló. La funcionaria explicó que las políticas nacionales de inversión no siempre son compatibles entre sí y que la región aún tiene oportunidades para fortalecer sus mecanismos de integración económica. Entre las herramientas disponibles mencionó las alianzas público-privadas, los bancos regionales y nacionales de desarrollo, así como las agencias de promoción de exportaciones e inversiones. Estas instituciones podrían facilitar la identificación de proyectos complementarios entre países y permitir un mejor aprovechamiento de sus capacidades productivas y logísticas. La representante de la UNCTAD sostuvo que una mayor coordinación requeriría condiciones regulatorias compatibles y un marco claro para desarrollar iniciativas conjuntas. En el caso dominicano, la expansión de sectores como las energías renovables, la manufactura, la logística y los servicios tecnológicos representa una oportunidad para complementar la importancia histórica del turismo y fortalecer la diversificación económica.

Los resultados de 2025 sitúan a República Dominicana como el segundo principal receptor de inversión extranjera directa del Caribe, con US$5,032.3 millones captados durante el año, mientras el país busca ampliar los sectores que reciben capital y fortalecer su capacidad productiva.