El Ministerio de Salud Pública ha emitido una advertencia sobre el uso irresponsable de fármacos como Ozempic y Mounjaro, empleados con fines estéticos para la reducción rápida de peso. El ministro Víctor Elías Atallah subraya que esta práctica, carente de supervisión médica, puede acarrear serias consecuencias para la salud, incluyendo la pérdida de la vista. La preocupación surge ante el incremento de su uso sin prescripción, afectando tanto la seguridad de los usuarios como la disponibilidad para pacientes que realmente los requieren.
El titular del Ministerio de Salud Pública, Víctor Elías Atallah, emitió una advertencia sobre la utilización descontrolada y sin supervisión médica de fármacos como Ozempic y Mounjaro. Estos medicamentos son cada vez más solicitados con propósitos estéticos para lograr una disminución rápida de peso, una costumbre que, según sus declaraciones, puede generar complicaciones graves, incluso la ceguera.
Un número creciente de individuos está recurriendo a medicamentos de la familia GLP-1, originalmente creados para el tratamiento de la diabetes y la obesidad. Sin embargo, en la actualidad, también se emplean para adelgazar, incrementar la masa muscular o incluso con objetivos de rejuvenecimiento, influenciados por sugerencias que circulan en plataformas digitales y redes sociales.
Durante una entrevista en el programa Hoy Mismo, Atallah expresó su inquietud por el empleo inadecuado de estos fármacos y alertó sobre las repercusiones de consumirlos sin una evaluación médica previa ni la orientación de un especialista. El funcionario explicó que la automedicación con estos tratamientos no solo aumenta el peligro de padecer efectos secundarios severos, sino que también ha provocado una sobredemanda que está dificultando el acceso a estos medicamentos para los pacientes que verdaderamente los requieren por razones de salud.
“Todas las personas lo están usando de forma incorrecta, sin una receta médica y sin una indicación específica, y eso no solo está creando un problema grave de salud, sino también una situación de sobredemanda que está perjudicando a aquellos que realmente necesitan estos medicamentos y no pueden obtenerlos”, manifestó.
Atallah recordó que estos medicamentos pueden ocasionar efectos adversos significativos cuando se utilizan sin supervisión médica. Entre ellos se incluyen náuseas, vómitos, diarrea, pancreatitis, problemas en la vesícula biliar, deshidratación, daño renal, pérdida de masa muscular y alteraciones visuales, incluida la pérdida repentina de la visión, una complicación que se ha vinculado en algunos casos al uso de esta clase de fármacos.
La advertencia del ministro de Salud Pública coincide con la reciente investigación del programa N Investiga, la cual reveló la existencia de un mercado ilícito de medicamentos para adelgazar en República Dominicana, donde se comercializan sustancias ilegales. El reportaje demostró que estos productos se venden sin ningún tipo de control sanitario a través de canales informales y redes sociales.
Los envases adquiridos durante la investigación contenían un polvo blanco junto con agua bacteriostática y llevaban la advertencia de que eran productos “solo para investigación, no aptos para consumo humano”.
Los análisis efectuados por la Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (Digemaps) determinaron que el supuesto medicamento era falsificado. En lugar de contener Retatrutida, los laboratorios identificaron únicamente desorbitol, un alcohol de azúcar, y agua, sin ningún principio activo para la reducción de peso.
Ante este escenario, el ministro reiteró el llamado a la ciudadanía para que evite la automedicación y no adquiera fármacos para adelgazar a través de redes sociales o del mercado informal. Insistió en que estos tratamientos solo deben usarse bajo la indicación y el seguimiento de un profesional de la salud para minimizar los riesgos y asegurar su disponibilidad para quienes verdaderamente los necesitan.