El Ministerio de Salud Pública de República Dominicana ha anunciado que el país ha logrado superar la primera meta 95 de ONUSIDA, con más de 57,700 individuos recibiendo terapia antirretroviral. Este avance subraya la capacidad mejorada del sistema de salud para diagnosticar, tratar y monitorear a las personas que viven con el VIH, contribuyendo significativamente a la estrategia global para erradicar la epidemia antes de 2030.
El Ministerio de Salud Pública ha confirmado que la República Dominicana ha sobrepasado el primer objetivo 95 de ONUSIDA, al registrar más de 57,700 individuos bajo tratamiento antirretroviral y más de 51,000 con supresión viral. La entidad gubernamental señaló que estos resultados demuestran un sistema de salud con una mayor capacidad para diagnosticar, ofrecer tratamiento y realizar un seguimiento a las personas que conviven con el VIH. En la nación, más de 80 mil personas viven con este virus.
La Meta 95-95-95 de ONUSIDA representa la estrategia global para finalizar la epidemia del VIH como una amenaza para la salud pública antes del año 2030. Este propósito establece que el 95% de las personas que viven con el VIH deben conocer su diagnóstico, que el 95% de quienes han sido diagnosticados deben recibir terapia antirretroviral de forma continua y que el 95% de los individuos en tratamiento deben alcanzar la supresión viral.
La Estrategia Mundial contra el Sida 2026-2031 orienta la respuesta internacional al VIH con el propósito de poner fin al sida como amenaza para la salud pública en 2030 y garantizar la sostenibilidad de las acciones después de esa fecha. Además, servirá de base para la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el Fin del Sida, celebrada en junio de 2026, así como para la declaración política que emanará de ese encuentro.
La estrategia ofrece guía a los gobiernos, organismos internacionales y demás actores involucrados para superar los desafíos actuales y fortalecer respuestas nacionales eficaces frente al VIH. También incorpora nuevos objetivos mundiales para 2030 y estimaciones sobre las necesidades de recursos para alcanzarlos.
La creación de esta estrategia se basa en los avances científicos, incluyendo los tratamientos antirretrovirales de acción prolongada, las conclusiones de la revisión intermedia de la estrategia vigente, las hojas de ruta de sostenibilidad desarrolladas por los países y los aportes de múltiples sectores consultados durante el proceso. De acuerdo con ONUSIDA, este nuevo marco permitirá medir los progresos, orientar acciones específicas y mantener el impulso internacional en la respuesta al VIH. La participación de las partes interesadas constituye uno de los pilares del desarrollo de la estrategia mundial.
ENTRE SUS PRINCIPALES OBJETIVOS FIGURAN:
1-Dar prioridad a las voces de las personas que viven con VIH y de las poblaciones más afectadas.
2-Incorporar aportes de los ámbitos mundial, regional, nacional y local para recoger perspectivas y desafíos diversos.
3-La estrategia también plantea diálogos para revisar y fortalecer aspectos clave de la respuesta al VIH, entre ellos:
4-Los principales logros y desafíos en la lucha contra el VIH, tomando como referencia las experiencias acumuladas.
5-La evolución del panorama mundial de la salud y el desarrollo, incluido el impacto de la geopolítica y otras pandemias.
5-Las prioridades estratégicas necesarias para cumplir los objetivos fijados para 2030 y asegurar la sostenibilidad de la respuesta al VIH a largo plazo.